domingo, 19 de junio de 2011

Nothing's ever Perfect


Capitulo 3: Ella es como... Preciosa


Freds suspiro cansinamente por enésima cuarta vez, la charla llevaba más de dos horas donde solo decían cosas muy obvias y realmente no llegaban al caso. Estaba que se tiraba por las gradas esperando que un milagro ocurriera para que lograra morir, o se cortaba las venas con el cierre de sus jeans. La segunda opción es más factible pero muy dolorosa, rayos no tiene una pistola a mano. Okey, posiblemente está tomando todo esto de una manera un tanto exagerada. Pero si debe soportar cinco minutos más de eso, se ira de ahí sin importarle nada.

Cook intento controlar su respiración y apretó los puños a cada lado de su cuerpo. Nunca, había sentido tanta impotencia y odio hacia una mujer, una mujer que solo le estaba jodiendo la vida por varias razones, primera no se callaba la puta boca y solo decía pendejadas, la segunda sus “reglas” simplemente eran patéticas… ¿no beber? ¿No fumar? ¿No tener relaciones sexuales en establecimientos del instituto? ¿No quemar algo? Oh por dios, que clase de problemas psicológicos tiene. ¡Ah! y la tercera razón es que su sola voz lo desespera, es demasiado chirriante y alta. Tal vez haga lo mismo que Freddie después de todo.

-Sin más pueden pasar a sus clases. Que pasen buen día.- culmino al fin la directora. Todos los presentes incluyendo a un grupo de maestros, suspiraron de satisfacción al ver que al fin todo habia acabado.

-Al fin.- suspiro una chica rubia en la última fila entre el alumnado. Ella miro con visión panorámica a todos los cuerpos que se hallaban en el gimnasio. Nada interesante. Un momento, ¿es ella? De verdad que es ella… ¡Oh Dios! Entonces deberá tomar cartas en el asunto, antes de que todo se salga de control o tal vez no. Solo que deber estar muy al pendiente de todo lo que pueda ocurrir.

-Eff ¿Crees que habrá chicos guapos?- pregunto Ems mientras ambas chicas caminaban por los pasillos en busca de sus respectivos casilleros. Effy sonrió de nuevo de esa forma tan malvada, que ya se le estaba comenzando a hacer costumbre y la miro a los ojos.

-Estoy completamente segura.- contesto sin chistar. Volvió a girar su vista al frente y siguió caminando con su singular porte. Moviendo las caderas de lado a lado y mirando siempre con la frente bien en alto. Su pelirroja amiga iba a un paso igual a su izquierda pero con una mirada un poco más dulce. Si son demasiado diferentes y a la vez tan iguales, en realidad ni ellas entienden como se hicieron mejores amigas.

Bueno principalmente fue por Pandora, la rubia las habia presentado cuando ambas chicas apenas tenían ocho años. Al principio se odiaban a muerte, su rivalidad llegaba a niveles muy altos, se hacían travesuras y se jalaban de las coletas… pero al final luego de todo eso volvían a ser las que siempre fueron, las mejores amigas. Las tres mosqueteras. Las invencibles. Siempre estaban para la otra y las sonrisas era la medicina más factible al igual que los abrazos. Su amistad siempre fue pura y sincera y ni siquiera un chico interfirió en ello. Son de esas amigas que ya no hay, que se prestarían sus hombros para secar sus lágrimas y escucharse así sea el más insignificante problema. Son… y aunque suene algo cliché, mejores amigas por siempre y para siempre. Solo que ciertas han cambiando desde la muerte de Pandora… sobre todo en Effy.

-Eff… nos vemos en clase, voy a buscar mi casillero.- comento Emily mirando el papel de entre sus manos y dándole una sonrisa. Effy solo asintió sabiendo que su amiga lo noto.

Camino entre las personas, con sus singulares pasos. Algunos chicos la miraban con deseo, las chicas con odio. Un suspiro mental se escucho en su cabeza, siempre igual, tal vez ese año tendría algo que siempre la acompaña… su reputación. Según como vistes y actúas, tienes la tuya… según los hombres es la tipa más cachonda que hay, según las mujeres es solo una puta y alguna de sus variaciones. Eso se llama ser juzgados y es algo que ella nunca hace, porque odia con su vida que se lo hagan a ella. Como dicen no hagas lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

Encontró al fin su casillero. El #540. Lo abrió y los escaneo, ni muy grande ni pequeño, de color gris oscuro y con unas viejas fotos de el antiguo ocupante. Miro estas y se extraño, algo habia en ellas que le parecían tan familiares, sobre todo el chico de cabellera negra y ojos azules, que aparecía en la mayoría acompañado por otros chicos y chicas. Tomo una foto donde ese raro pero peculiar chico, salía en aquellas… desecho las demás y solo deja una, donde este aparecía. Descubriría por todos los medias quien es él y porque aparece en algún lugar de sus recuerdos. La coloco ahí pegándola en la parte alterna de la puerta del casillero y la miro durante unos segundos más.

-Hola compañera.- escucho un susurro cerca de su oreja el cual la hizo sobresaltar. Giro tenuemente su cabeza y sonrió de lado.

-Hola extraño.- respondió en un débil murmuro, continuando con su tarea de descubrir el misterio de aquellos ojos azules.

-¿Quién es el?- pregunto de una manera un tanto metiche Freds. Effy cerro de golpe y sin más lo encaro.

-Nadie.- comento encogiéndose de hombros. El no le creyó pero ni un poco, levanto una ceja inquisitivamente.

-¿Nadie?

-Es solo una foto que encontré en mi casillero… por cierto ¿Cuál es el tuyo?- cambio radicalmente de tema la castaña. Freds alzo dos cejas al notar su intención, pero lo dejo pasar la conoce y sabe que lo evadirá y al final no dirá nada.

-El #539.- dijo él mientras le daba una leída rápida al papel y volviendo a sonreír. Effy rio suavemente y volvió a abrir su casillero.

-Bueno hola vecino.- menciono ella, colocando todas sus pertenencias dentro de su lugar asignado.

-Hola un gusto… Frederick Mclair.- se presento extendiendo su mano y mirándola a los ojos.

-¿Frederick? Mmm, me gusta. Soy Elizabeth Stonem.- apretó su mano y sonrió burlonamente.

-Y dime Elizabeth ¿Algo que quieras contarme de ti?- pregunto burlándose del nombre de ella, sabe que le molesta que la llamen así.

-Ps no mucho Frederick, sabes Frederick, me gusta tu nombre Frederick… te llamare todo el tiempo así FREDERICK.- contraataco socarrona. Dos pueden jugar al mismo juego.

-Okey, entendí… cálmate. Hare como si nunca conociera tu nombre completo.- levanto sus manos en el aire y dio dos pasos atrás.

-Así me gusta.


-Bueno Srta. Stonem nos vemos en un rato.- se despidió el moreno, mientras tomaba la mano de la chica y la besaba con sutileza.

-Adiós Freds.- puso sus ojos en blanco y volvió a sonreír. A veces Freddie puede actuar como un niño pequeño. Pero uno muy adorable.

Su atención de nuevo fue enfocada en su casillero, el cual arreglo de una manera que todo tuviera un lugar y no estuviera desordenado. Aun no podía apartar la vista, de los ojos azules que la escrutaban desde la puerta de aquel artefacto metálico, tal vez ese chico fuera otro del montón y su mente le hiciera una mala pasada… pero ¿Qué puedes hacer cuando tu subconsciente le gana a la realidad?

-Hola.- escucho un murmullo del otro lado del casillero. Lo movió un poco y vio el dueño de aquella grabe voz. Topándose con unos grandes ojos grises y una sonrisa un poco oscura.

-Hola.- contesto como quien no quiere la cosa.

-Soy Cook…- se presento el joven con una brillante sonrisa y una mirada que a cualquier persona con decencia le incomodaría. Pero ella al parecer le daba igual.

-Effy.- menciono está tendiendo su mano y estrechando la que el tendió de manera picara. Posiblemente la chica se estuviera haciendo la desentendida o era más ciega que un murciélago a plena luz del sol, pero hasta un gay se hubiera percatado la forma tan descarada, en como el ojigris la miraba de pie a cabeza… al igual que sus pensamientos no eran nada castos.

-Gusto en conocerte.- aclaro sin quitar esa ya fastidiosa sonrisa. La chica levanto una ceja casi de manera leve y luego sonrió un tanto “hipócrita” conteniendo esa característica sensual, que comúnmente aportaba.

-Igual.- fue todo lo que respondió, antes de soltar la mano. Girarse a su casillero tomar uno de sus libros, para luego cerrar de golpe aquel. Le dio una última mirada al apuesto chico… una llena de deseo y luego camino a su primera clase del día. Sin mirar atrás y con su respectivo caminar.

Cook suspiro pegando su espalda de la hilera de casilleros, jamás habia visto una chica como aquella, mucho menos con esa mirada tan sexy y ese cuerpo de infarto. Su petulante sonrisa creció el doble. Sería un año más que interesante.

Freddie entro a su primera clase con la mirada en un punto muerto y los pensamientos en el espacio sideral. Odia con su alma iniciar una nueva jornada de clases, es tan molesto e irritante… la pasa mejor con sus amigos y una buena carga de marihuana en su cobertizo. Obviamente en época de vacaciones, la favorita de todo adolescente.

Se sentó al lado de JJ y bufo. Siguió con esa actitud lo suficiente… lo suficiente como para notar luego de casi veinte minutos, que compartía por obra y gracia del destino, los mismos horarios que sus amigos… JJ, Cook, Emily y Effy. Al menos no la pasara tan mal, habrá un poco de diversión y se mantendrá ocupado, así sea viendo como Cook intenta dormir con los ojos abiertos y JJ no lo mata en el intento. Bastante adorable. Esa es la forma que pasan sus clases, siempre ha sido así desde que tiene memoria… se acostumbro luego de las primeras semanas, ahora solo le queda pensar en que las chicas están agregadas a este singular paquete.

-Cierto…- murmuro con molestia un hombre, el profesor que impartía la clase. El cual se encontraba sentado en una silla mirando con desde un cuaderno, que implicaba las reglas de clase… tal vez era un profesor nuevo- Umm… Ahora tenemos que…- paso un par de ojos can molestia- Cristo…- arrugo el entrecejo y siguió- Que le den… Ok. Joder. Joder. Joder.- los alumnos lo miraban divertido y el solo quería que toda esa mierda acabara- Umm bueno, lo que sea… Tenemos que levantarnos, decir nuestros nombres y algo único de nosotros mismos…Claro, yo voy a empezar- comento como quien no quiere la cosa y una sonrisa falsa, se levanto encarando a los jóvenes- Cristo…- se volvió a quejar- Soy Kieran y odio ser un puto profesor… Tu- señalo JJ. El cual se levanto y sonrió inocentemente.

-Ujmm soy JJ, y tengo aptitudes hacia la matemática.- sus ojos azules contenían ese siempre simpático brillo.

-Si me di cuenta… Tu.- Kieran voltio los ojos y señalo a una joven.

-Soy Katie, nunca he estado sin novio desde los siete.- la chica sonrió ladinamente y casi salta ante su raro comentario.

-Felicidades.- soltó sarcásticamente el hombre- Tú.- señalo a Emily.

-Soy Emily. Umm, nunca he tenido novio.- soltó algo apenada la pelirroja.

-Esas mierdas pasan. Tu.- se encogió de hombros.

-Soy Naomi. Odio la injusticia. La gente dice mentiras sobre mi.- espeto la rubia tranquilamente, al instante sentándose.

-Si… el de atrás.

-Soy Kamir y soy gay…- lo detuvieron.

-Sí, bueno. Tu.- el profesor quería golpear su cabeza contra la pared, solo unos pocos y ya se habia cansado del maldito trabajo.

-Soy Max y mis padres los dos son artistas.

-Genial, me alegro mucho por ti.- movió las manos casi sin importancia y soltó aquello sarcásticamente- ¿Qué hay de ti?- señalo a la ojiazul.

-Soy Effy. Creo que odio esta clase.- su cantarina voz se mostro monótona y sin ninguna emoción. Por dentro ella se sentía igual.

-Muy buena, muestra empuje.- afirmo con una rara mueca- ¿Qué hay sobre ti, gran hombre?- señalo al moreno de mucha estatura.

-Soy Freddie, y conozco una chica que me gusta, ella es como… preciosa.- los ojos del moreno centellaron por un segundo y su mirada se encontró con la de la castaña, la cual lo miro dudosa pero sin perder ese toque especial. Todos en aquella sala se extrañaron y sus miradas caían sobre el… en especial, la de su mejor amigo Cook. Quien sintió algo raro ante aquello. Pasaron unos segundos en donde por su mente pasaron cientos de imágenes… que lo hicieron sentir en las nubes- Eso es todo.- corto el tema volviendo a la realidad y aun bajo la insistente mirada del ojigris.

-¿Eso es todo? ¿Esa es tu única realidad? Eso es genial.- se alivio de que así terminaría más aprisa.

Mierda, que dije.- se renegó Freds en su mente mirando sus manos. Del otro lado de la habitación una azulina mirada perforaba aquel chico, tratando de encontrar sentido a sus palabras y pensar si fue o no real.


Ayer iba a publicar este cap, hubo problemas... gente distractora y el tiempo no me alcanzo. Ojala les guste, porque ni lo he terminado de leer, tengo errores psj jodía porque no lo he reeleido. En fin, que se hace la historia avanzara mas luego de esta semana... esta semana sera infernal y no tendré tiempo de nada... no esperen mucho de mi. Ahora me retiro, cientos de cosas que hacer y no me alcanza el tiempo. Las quiero corazones míos se me cuidan y chaii :3

2 comentarios:

Gise dijo...

¡Hola Vivi! ¡Me encanto el capitulo! Adoro tu manera de narrar, y describir los sentimientos de los personajes, es tan real, sin caer en la cursileria. ¡Te admiro!. Exitos en tus estudios, y no te preocupes, vamos a esperar todo el tiempo que sea necesario... uhh que ocurrira luego?.
Te cuidas muchisimo, y adiós.
P/D: Me gustan mucho los nombres de los personajes :).

Annie dijo...

Freds se ha vueltoo loco?
bueno admito que me encanto ese gesto de el , si alguien hace eso conmigo me mueroo!
primero de la verguenza jejje pero tambien me muero de lo lindo que es
cook , lo siento ya freds la vio primero!!!
Bueno
tranquila esperaremos a que tengas tiempoo
bueno vivi
bsos
sube cuando puedas!! :)