viernes, 8 de octubre de 2010

Capitulo 5:¿De quién son esos ojos?



POV CALEB

La cabeza me dolía asquerosamente, ni siquiera recordaba cuanto había bebido a noche, es obvio que mucho. No podía creer que ya estaba por cumplir mis 25 años, a demás que el lunes estaba por comenzar mi nuevo empleo y aun sigo haciendo esto. Ósea no es malo tomar, pero si tener una borrachera monumental, ya que eso podría dañar todo en muchos aspectos y no quiero pensar si hice algo de lo que me pueda arrepentir.

Con todas mis fuerzas trate de recordar la noche anterior… se que salí de mi departamento, maneje hasta la fiesta que me había invitado un amigo, ahí me encontré con varios de mis antiguos amigos…si, yo viví en mi infancia acá, hasta mi graduación. Ahí me fui a la universidad, que quedaba literalmente al otro lado del país. Como decía ahí me encontré con unos antiguos compañeros y con mi primo, hacía años que no lo veía, el también se había ido a otra universidad lejos de este lugar, -lo que si es que la relación de mi primo y yo es extraña, es un vaivén, a veces nos odiamos pero en ocasiones nos podemos llevar bien-.

¿Qué era lo que pensaba antes? A si, los recuerdos de la fiesta. Se que luego de eso me senté un rato a tomar unos tragos en la barra, al rato alguien se sentó a mi lado, no se quien era con exactitud, en mis recuerdos se veía borrosa al punto de ni saber el color de su pelo. Se que era hermosa y tenia unos preciosos ojos azul cristal, pero luego de eso no recuerdo mas, eso es lo ultimo que sabe mi subconsciente… hasta ahora.

Es impresionante mi mente se niega a recordar mas, así habré tomado. Pero hay algo que no me deja tranquilo ¿Quién es esa chica?, ¿Cómo es?, ¿Cómo se llama?, ¿Qué habrá pasado con ella? Y la más importante… ¿Habré dormido con ella?. Genial. Solo eso me faltaba.

Los parpados me pesaban y todo el cuerpo estaba completamente débil. Resaca. Odio la resaca, es como un recordatorio que tomar en exceso es malo, pero bueno el hábito es costumbre. Siempre en mi etapa de adolescencia fui uno de esos chicos rebeldes, que tomaban en exceso y fumaban, bueno para que dar explicaciones, en si era un chico que hacia lo que le venia en gana y para mas aumentar esa etapa, soy hijo de padres multimillonarios, de esos que atosigan a sus hijos para que sigan el legado y tampoco les importaba si sus hijos viven o no… gracias a dios pude hacer que mi hermano Frankie siguiera con la empresa de mi padre y yo ps me largue muy lejos. Me dejaron marcharme y la verdad es que pude ver la vida desde muchas perspectivas diferentes, me catalogaron de muchas maneras y también pase etapas muy dolorosas, la peor fue la muerte de mi abuelo…el era como mi modelo a seguir, pero bueno no quiero recordar eso, no quiero llorar. El punto es que me salí del tema hablando de mi patética vida, como chico rebelde hijo de papi cuando al principio hablaba de que odio la resaca…Único.

Gire quedando recostado de mi costado derecho, a pesar de que estaba muy cansado y que no podía ni quería abrir los ojos, no tenia sueño. Estuve unas horas así, tampoco tenia mucho que hacer ese día, en realidad, nada, hasta mañana... que le prometí a mi primo almorzar con el. De resto podía pasar mi día resacoso sin levantarme, el problema es que mi estomago no para de gruñir…ok, muero de hambre. Joder. Sera que los inconvenientes me dejaran en paz, para poder seguir con mi día de vagancia, debo aprovechar. El lunes iniciare mi empleo y debo levantarme temprano.

Cuando me harte de mi estomago, abrí un ojo lentamente, la habitación estaba tenuemente iluminada por unos rayos de sol que se colaban por entre las cortinas de las ventanas. Mierda. Se supone que las compre para que no entrara ni uno, bueno luego vería. Mire a cada punto del cuarto y todo seguía igual, pero algo había diferente…mi cama. El lado derecho de esta estaba un poco hundido y las sabanas un poco revueltas, con la marcas de un cuerpo femenino perfectamente notable, aspire el aroma de la habitación, tenia un olor dulzón, como a fresas y chocolate. Delicioso. Pero había otro olor, mierda, no lo note, también olía a sexo. Carajo, me había acostado con alguien ayer, mierda, mierda, mierda… pero ¿con quien? Espero por mi sano juicio, no haberme acostado con algunas de las antiguas zorras de mi instituto, sino pobre de mi, me engatusaran. A mi mente vino la imagen de los ojos azules y si me había acostado con ella… parecía una afirmación, pero no lo se, no recuerdo NADA. Esa es la única parte que odio de las borracheras. Mi mente no dejaba de esforzarse por tratar de recordar aunque sea algo, un nombre, algún rasgo… pero nada solo sus ojos.

La verdad es que sus ojos son muy hermosos, azul cielo, te sentías sumergir en ellos al solo pensarlos. Eran embriagantes. La verdad es que no podía dejar de pensar en ellos. No soy muy fanático de los ojos y admito que eso no es lo que le veo a una mujer, en realidad eso es lo último que me importa. Pero estos son diferentes, reflejan cada uno de sus sentimientos, prácticamente su alma… es como si dijeran cada cosa de lo que siente con solo mirarlos. Ahora que lo recuerdo, ayer en la noche reflejaban angustia, rabia, deseo y mucha confusión, aunque también combinada con ternura. Un total enigma. Pero saben que... los encontrare, o mejor dicho a la dueña de tales, debo saber quien es porque... bueno, solo por curiosidad.

A los minutos me pude sentar en la cama, aun las fuerzas no me llegaban, sentí que si me levantaba caería de rodillas… veré tv. Me acomode mejor, apoyándome en la cabecera, rebusque entre las sabanas el control del televisor. Pero, nada. Sentí algo, una tela, la tome y saque… ahora si estoy muy seguro de que me acosté con alguien… entre mis dedos tenia unas muy sexys braguitas, ahora no lo dudaba. Las mire unos segundos, no sabia que hacer con ellas, así que simplemente las guarde en uno de los cajones de la mesa de noche. Luego de eso encontré el control y me dedique a mirar la tv. Solo que para mi mala suerte, la cual me quería jugar una mala pasada o algo así, porque no dejaba de pensar en los ojos azules… mi cielo… si bueno, aja, y tampoco en la ropa interior femenina a unos cuantos metros de mi. Excelente. Estoy jodido.

Decidí que seria mejor salir de ahí y comer algo, había olvidado que moría del hambre. Me levante y a paso lento me dirigi a  la cocina. Ya ahí me dispuse a prepararme cualquier cosa, solo para poder despejarme. Al terminar, me lo comí y hasta lave los platos, para hacer tiempo. Regrese a mi habitación, ya el exterior se notaba oscuro… ya es de noche. ¡Que rápido paso el día! Y solo hice unas cuantas cosas, pero claro es obvio si me la pase pensando y enfocado en mis recuerdos.

Apague la TV a lo mejor me dormía, aun estaba cansado. Al poner mi cabeza en las almohadas, el sueño me embargo. Mejor así. A los segundos caí profundamente dormido.

A la mañana siguiente me levante temprano, obviamente por la hora desconocida en la que me dormí ayer. No quería quedarme con mis estúpidos pensamientos en mi casa, así que decidí correr un poco para relajarme, el ejercicio siempre me ha gustado, me calma y despeja todos mis dilemas.

Al levantarme de la cama, entre a mi armario y escogí lo primero que vi, unos jeans muy gastados, con una camiseta blanca, unos converses, un gorro de tela de rayas blanco y negro, sin olvidar mis Ray-Bans, me vestí rápidamente. Me mire en el espejo, mi rostro estaba muy demacrado y mas pálido de lo normal, mis ojos aun seguían rojos por la resaca, mis labios resecos, mis expresiones débiles. Preferí mejor salir. Al estar en la cocina me prepare un café bien cargado, lo tome aprisa, ya no aguantaba las ganas de no estar acá. Cerré con llave y llame al ascensor, este llego a los segundos, me subí en el y marque el Lobby. Al estar ahí salude al hombre que había tras el escritorio y salí del lugar.

Se notaba que era domingo, las calles estaban desiertas y el cielo nublado… un clima perfecto. Lleve los auriculares a mis oídos y encendí mi ipod, deje que la música me llenara y comencé a correr. Corrí horas, pase calles, mucha gente, semáforos y casas, hasta que llegue a una zona de chicos ricos, seguí corriendo... aun no estaba cansado. Mis pies iban a un ritmo constante, al igual que mis brazos, el viento chocaba en mi rostro y una tenue llovizna caía sobre mi cabeza… todo se sentía muy relajante. Tan adentrado estaba en mi música que no sentí que alguien me llamaba, hasta que choque con ese alguien.

Levante la mirada encontrándome con un chico que conozco desde hace años, es uno de los primos menores de uno de mis mejores amigos de esta ciudad, es mas hasta me había topado con el la noche anterior. Charlie, rubio, alto, fornido, tez pálida, ojos azules, un chico muy interesante, siempre con una actitud calmada, tomándose la vida a la ligera, sin importarle un comino, fumador nato, bebedor y por supuesto acostándose con cada mujer que pueda… la verdad es que me recuerda mucho a mi en mi adolescencia, aunque la verdad es que sigo igual solo que mas “maduro“. Me siento viejo.

-¿Que tal hermano?- me saludo, ambos hicimos un saludo chocando los puños. Me ofreció un cigarrillo, el cual acepte, lo encendí y de inmediato me lo lleve a los labios, dándole una profunda calada, expulse el humo lentamente. Que sea maduro no significa que lo haya dejado. Ok, lo se me contradigo demasiado.

-Ps nada, corriendo un rato ¿y tu Charlie?- nos sentamos en unos muros, con la vista de la calle y todo el vecindario de gente millonaria.

-Nada, aprovechando un domingo como se debe…haciendo nada.- respondió con su semblante igual que siempre, completamente calmada.

-Oye ¿recuerdas algo de a noche?- le cuestione, tal vez el si sepa con quien me acosté, o recuerde algo importante de la noche anterior.

-Sinceramente, solo recuerdo el principio de la fiesta, cuando platique con algunas personas… ah y que me acosté con Emma, eso es todo.- su tono fue tranquilo, hasta la parte donde dijo donde se acostó con aquella chica, su voz se agudizo. Me reí expulsando el humo.

-Así que te gusta Emma.- seguí riendo sin dejar de fumar, no era una pregunta. El de un segundo a otro, tiro su cigarrillo con rabia lo piso con fuerza y se levanto con el rostro crispado en toda su extensión. Me reí con más fuerza, creo que eso es un si.

-¿Que te pasa imbécil? Claro, que no me gusta Emma…- me golpeo en el pecho, no me dolió, pero casi me caigo del muro. Imbécil. Me reacomode y lo mire- No me gusta, Emma es una cualquiera, me estresa la vida, cada vez que veo sus perfectos ojos verdes y que no deja de acosarme, con ese cuerpo tan sexy que tiene.- se detuvo el mismo se estaba hundiendo y lo noto, le alce dos cejas y mire burlón su rostro, estaba tan ruborizado que parecía un tomate. Me enseño el dedo del medio- Vete a la mierda.- espeto malhumorado, sentándose de nuevo y encendiendo un cigarrillo.

-¡Ah ya! Deja lo dramático y cuéntame de ella.- lo seguí molestando, verlo rabioso es divertido.

-Por que no vas y te jodes.- rezongó con toda la atención en su cigarrillo, pero el lo sabe, yo lo se, esta muy abochornado, tal vez sea la primera vez que admite públicamente. Como amo joderlo.

-¡Uy! A Charlie le gusta Emma.- cante haciendo muecas. Me volvió a sacar el dedo y puso sus ojos en blanco.

-Si te cuento de ella, ¿te callares imbécil?- si las miradas mataran, yo en este momento estuviera bajo el subsuelo. Asentí. El suspiro frustrado- Es un año menor que yo, alta, con una cabellera rubia, con un cuerpo increíble tiene unas curvas muy sexys, piel pálida, unos hermosos ojos verde pálidos, un rostro de muñequita, con esa mirada suya muy sensual pero a la vez tierna, y… bueno, ¡Ya basta! ya te conté demasiado.- su tono comenzó soñador, estaba muy metido en su descripción, de verdad le gusta mucho la chica. Luego cambio a uno de reproche. El da mucha risa en ese estado, nunca se molesta y cuando lo hace parece un bebe.

-Bueno, bueno Romeo, nos vemos luego… tengo un almuerzo con mi primo y el a veces es muy exagerado… cuídate, no fumes tanto,  te dará cáncer de pulmón.- me despedí divertido, levantándome y votando el resto del cigarro.

-¿Qué le pasa a la gente? Esta es la quinta vez que me lo dicen, en dos días .- se quejo, negando con la cabeza. Alzo la mano y con una seña se despidió. La imite.

-Me pregunto porque será.- dije sarcástico. Girándome y comenzando a trotar. A lo lejos escucho su tierno “Jodete”. Dulce, lo se.

No tarde mucho en llegar a mi departamento, subí y entre rápido. Me bañe tomándome mi tiempo, el agua caliente me relajaba, se sentía esplendido, pero tuve que salir cuando se agoto. Al salir enrolle una toalla en mi cintura, entre al armario y escogí lo primero que encontré, una camisa manga larga de botones negros con los tres primeros abiertos, un jean oscuro y un poco gastados, con unos converses. Deje que el cabello cayera sobre mi frente y lo deje mojado. Mire el reloj del cuarto, ya era la hora en la que me cito mi primo, era mejor irme, me matara si me retazo… es muy perfeccionista.

Salí del departamento nuevamente, pero esta vez baje hasta el Sótano, camine a paso lento con las manos dentro de los bolcillos, me monte en mi motocicleta, la arranque de un solo tirón y no espere mucho para salir de ahí. Mi primo había dicho que nos encontráramos en “Weitz”, uno de nuestros restaurantes al que asistíamos cuando éramos jóvenes. En realidad no esta tan lejos, solo a unos cuantos minutos, no tarde mucho en llegar. Estacione y baje de la moto con actitud despreocupada, camine con la mirada fija al frente y las manos en los bolsillos. Sentí varias miradas clavadas en mi… decidí ignorarlas. Entre al lugar de encuentro y escrute con la mirada el restaurante, lo encontré en una de las mesas, su cabellera rubia y su fornido cuerpo resaltaba entre los demás.

-Primo.- me llamo al reconocerme… a pesar de los años ninguno de los dos cambiamos. Yo castaño y con unos grandes ojos aguamarina, el rubio con unos ininconfundibles ojos azules. Sonreí.

-Primo.-le regrese el saludo. Ambos nos abrazamos.

-Me alegra tanto, volverte a ver.- me dijo el, luego de que nos habíamos sentado y veíamos los menús que el mesero había traído.

-Si, lo se… pero hay algo mejor.

-¿Qué?

-Trabajare en el mismo lugar que tu.

-Eso es increíble…- aunque sonaba sincero algo en su voz denotaba rabia. Decidí ignorarlo.

Aparque no muy lejos de la entrada, como siempre puntual. Abrí la puerta de mi auto y al cerrarla active la alarma. La verdad es que no estoy nervioso por el primer día de trabajo, a pesar de ser el primero, estoy muy tranquilo. Camine hasta el primer salón que me habían asignado. Oí perfectamente los gritos y uno que otro abucheo… típico de la secundaria. Acomode un poco mi camisa vinotinto manga larga de botones los primeros tres estaban desabrochados, mis típicos jeans rasgados y unos converses… si lo se un traje muy típico en mi.

Abrí la puerta y sentí como cada adolescente del aula clavo su mirada en mí, entre despreocupado y deje mi maletín sobre la mesa. Gire mi cabeza hasta el tumulto de alumnos, todos me recorrían de pies a cabeza, mi sonrisa seguía dibujada, no quería que me vieran amargado

-Buenos días alumnos, se que el antiguo profesor de matemáticas tubo unos problemas y el ya no podrá estar mas con ustedes, bueno que les puedo decir, yo seré su nuevo Profesor.- mencione con cierta picardía, la verdad me hacia gracia ese hombre. Mire la cara atentamente de cada joven, chicas y chicos, de diferente colores y estilos, denotaba cada uno su gusto único… al parecer será interesante.

Algo entre todos llamo mi atención, unos ojos… muy hermosos, de un azul cielo… me recordaban a alguien, como si los hubiese visto en algún lugar, pero seguía sin saber de donde. Me perdí unos minutos en ellos, pero luego recobre el hilo. El grupo me gusto, se veían diferentes, me divertiría mucho… ah y no lo note, pero le daría clase a Charlie. Ahora seria mucho más divertido.

-Me presento, mi nombre es Caleb Miller… y como lo dije seré su nuevo profesor de Matemáticas.- sonreí amablemente. Muchos sonrieron y me saludaron, la única mirada que me desconcertó fue la de la chica de ojos conocidos… no entendí nada, pero seguí con mi clase. Lo presiento un año muy interesante.

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Buenas(:
como estan?
espero que muy bn
ahmm que les puedo decir
AMO A CHARLIE *-*
muchas detestan a Emma les digo yo tambn ._.
XD pero es que no se me ocurre nadie mejor pa el xD
mmm Adore a Caleb *-*
es tan el :B
Y si Brittany es una bitch ._.
pero buenoo XD veamos que pasara ahora
tal vez solo tal vez el siguiente cap sea POV GASPARD
pero luego vere xD
sino contare lo que paso en la clase xD
otra cosa que les queria decir
mmm ahi abajo esta el cap de Rosa Negra
en la entrada anterior o en la columna le dan click al enlace
si volvio :B
¿Que les parece?
mmm que mas POR FISSS voten por mi en el concurso de NENY
ahi arriba esta la imagen denle click... luego sigan los pasos de la votacion XD
VOTENMEEE (:
mmmm que mas... espero que les vaya gustando
Secreto entre Amigos *o* xD
a mi me encanta
y lo que viene es O.O XD....
buenoo buenoo me largo
Bueno bye se me cuidan besos!

PD: COMENTENNNNNNNNN (:

3 comentarios:

K@%!N@ y Ch3l!t@ dijo...

me gusto mucho tengo que admitirlo... ya quiero saber que ase Brit cuando ve a Caleb!!!

JuLii dijo...

Hola! me encanto tu blog. estuve leyendo tus historias y debo decir que con esta me has dejado sin palabras me encanto.
Ya te sigo.
espero publiques pronto me has dejado intrigada.
Que andes bien.

(quierollorarparaolvidarte.blogspot.com)

Aurorita Malfoy dijo...

¡Hola! Amo tu historia, es B-U-E-N-I-S-I-M-A... ¿Donde consigo un par de profes como esos?
Y como no, ¡Tambien quiero un tierno mejor amigo con quien pasar el rato xD!
Estare esperando a que regreses ^^
Un beso.