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viernes, 3 de junio de 2011

Olvidar


Epilogo.

La chica de larga cabellera rojiza paseo de nuevo con nerviosismo de un lado a otro por la habitación, tratando de calmarse, los nervios la tenían a flor de piel y cada segundo más inquieta estaba. Nunca habia echo lo que le esperaba abajo. Nunca. Y ahora como si nada, tiene que bajar tomada del codo de su “padre” y saludar con formalidad a todos los invitados –los cuales no conoce ni la mitad – para luego bailar con los solteros más cotizados de la ciudad. Gritaría si tuviera la oportunidad pero eso llamaría la atención de alguna de las mucamas y todo se echaría a perder, a demás quería terminar de revisar todo antes de su GRAN ENTRADA.

Se miro al espejo…nunca se imagino usando esta clase de vestidos. Tan ponponosos y brillantes, como los de las princesas del siglo XV. Con todo y corsé incluido, es demasiado extenuante, lo último que entiende es como esas mujeres podían usar esa clase de cosas sin morir asfixiadas y todo el tiempo con una sonrisa en el rostro… es antinatural, esa cosa con trenzas podría ser un arma mortal. Es más, lo más seguro es que la tasa de muertes por mujeres en esa época se debieron a esa cosa. Si tuviera la oportunidad ella con sus propias manos mataría a el que lo invento y a su padre… por obligarla a vivir acá y  hacer la fiesta… sobre todo de separarla de Chase.

¡Oh cielos Chase! Como lo pudo haber olvidado.

Con lentitud y cuidado de no dañar el voluminoso vestido camino hasta una silla para luego sentarse en esta. Se arreglo la prenda, de forma que no lo arrugara y se acerco a un escritorio, donde se hallaban cientos de papeles unos cuantos bolígrafos y una cadena de plata. Tomo la ultima y con delicadeza la paso por su cuello hasta que quedara en el sitio justo. Uno de los regalos más hermosos que le hayan dado en toda su vida.  Una preciosa cadena de plata acompañada con un delicado dije de corazón al estilo antiguo el cual se puede abrir, dentro en letras perfectamente diseñadas se extendían dos palabras “Te Amo” las cuales significan eso y todo su mundo, en conjunto con una dulce foto de ella y su amado Chase abrazados, fue tomada el día de su cita… es lo más preciado entre todas sus pertenencias, no se lo quita nunca. Así siente que está cerca de él.

Entre busco por todos los papeles amontonados en el escritorio, hasta que saco una hoja blanca completamente escrita con una elegante caligrafía. En si es una carta, dirigida a Chase.  Le costó mares escribirla, más que las pasadas… esta no sabría si sería la última o una de las tantas, le asusta más que sea lo primero. La releyó una última vez, solo para cerciorarse de los errores y detalles finales.

Querido Chase:

Hola, ¿Cómo estás? Estoy sonando tonta, con tantas formalidades… ¿cierto? Lo sé, siempre hago lo mismo al inicio de las cartas, a pesar de que tú me pides que no lo haga… No sé cómo hacer esta clase de cosas, soy nefasta para ingeniármelas y escribir palabras coherentes. Tal vez, por esa razón la Srta. James me odiaba y reprobé literatura. Detesto escribir y me frustra muy rápido un libro, así que… es demasiado común que no tenga tan gran imaginación.

Detesto el tiempo ¿Sabes? Lo odio, lo odio como a nada ni nadie en el mundo. Es una porquería. No sirve y no vale la pena. Solo hace, que todo sea más extenuante. Sobre todo cuando no estás al lado de quien desearías. ¿Te he dicho que te extraño?

Si, se que lo estas pensando… la respuesta es sí. Hoy es el día de la dichosa y “extraordinaria” fiesta. No quiero que sea ese día, no, no y no. Me niego a bajar esas malditas escaleras y hablar con gente tan superficial. Simplemente no es algo propio de mí, a demás que tampoco pienso bailar con un montón de niños mimados… ¡Pff! He conocido a un par de ellos y solo me quedo claro, que son unos narcisistas, egocéntricos, idiotas, imbéciles… y un montón de insultos mas, que si continuo, no podre detenerme. En conclusión, los odio.

Ya lo notas y aunque es bastante obvio. Solo quiero que acabe todo esto de una buena vez, quiero regresar. No soporto mas este lugar, no quiero respirar ni un segundo más el aire tan plástico que emana de la gente y tampoco es de muy mi agrado compartir una habitación con alguien de por acá. ¿Te mencione que los odio?

No se cuentas veces lo repetiré, quiero volver a casa. Te extraño, a papa y mama, a Ale y un poco a Derek. Odio el lugar, las personas, la comida, las tradiciones… todo. Puede que no sea tan malo, como lo exagero… pero un lugar sin ti es horrible, es como el infierno.


No soporto, levantarme cada mañana y no tenerte a mi lado o en la habitación contigua, levantarme cada mañana y no ver tus perfectos orbes azules, levantarme cada mañana y no impregnarme de tu dulce fragancia, levantarme cada mañana y no escuchar uno de esos buenos días con sonrisas torcidas, levantarme cada mañana y saber que no estarás para animarme con tus chistes. Levantarme cada mañana y no tenerte aquí a mi lado, en estos horribles momentos, donde más sufro, mas sola me siento… y no hay nadie, absolutamente nadie, para ayudarme. Solo yo y mi traicionera conciencia. ¡No puedo tener más suerte, porque al día siguiente me da cáncer y muero!

¿Te he dicho que al inicio, una de mis opciones era suicidarme? Okey tranquilo, no te asustes, no lo haré entre en razón por decirlo así, eso creo. Pero lo hice y no pienso ser débil, porque me di cuenta que si lo soy… el ganara, ese tipo que se hace pasar por mi padre, el quiere verme sufrir y que todos mis sueños se destruyan. ¿Cómo lo sé? Es un presentimiento. Lo noto en su mirada, aunque sus palabras demuestren lo contrario.

A demás, también quiero ser fuerte por ti. Porque sé que desde haya me estas apoyando y prácticamente escucho tus palabras de aliento. Eren un sol. Pero aun así, te necesito.

Te extraño, quiero verte… necesito verte. Necesito de tus sonrisas blancas, tus ojos cristalinos, tu cuerpo perfecto, tu cabellera rebelde… solo a ti, te necesito y nadie más puede suplantar eso. Te amo Chase, te amo… eres mi vida y sé que pronto estaremos juntos. Otra vez y nadie podrá cambiar eso.

¡Rayos! Acaban de tocar la puerta es mi momento de bajar. Como desearía, que todo fuera tan distinto… que mientras baje esas escaleras del codo de aquel hombre, y me habrá paso entre la multitud… al primero que vea entre ese mar de rostros, sea tu tierno rostro. El cual solo me sonreiría y me mirara como si fuera una preciosa gema.

¡Como lo deseo!

Lo lamento, ya me debo ir. Sé que la carta es un poco corta, pero las manos me tiemblan y si me descuido las lágrimas bajaran por mi rostro, arruinando el maquillaje.

Te amo.

Recuérdalo siempre.

Te amo y eres mío, yo soy tuya y será así por siempre y para siempre.

Me despido con muchos besos y abrazos, quiero que te cuides y espero tu respuesta lo más pronto posible.

No vayas a cometer alguna locura.

Saludos a todos.

Te amo demasiado.

Att: Camille.

La chica de ojos castaños suspiro una última vez. Cerrando la carta y colocándola dentro de un sobre, el cual cerro meticulosamente, para luego entregárselo a un mayordomo… el cual lo enviaría lo más pronto posible por correo.

Se miro al espejo y se sintió de nuevo incomoda con ese vestido, tocaron de nuevo la puerta y ya no podría mas amortiguar, lo inevitable. Abrió, encontrándose con su “padre”, el cual la alago de una manera un poco formal, para luego tomarla por el codo y hacer que sus cuerpos se dirigieran al grandioso evento, que toda la ciudad habia esperado desde la llegada, de la hija del gran empresario y millonario más importante de por esos lares.

Ambos bajaron con pasos lentos, haciendo que el bullicio de la gente y el sonido de la música, anegara los oídos de Cam. A la chica le temblaban aun las manos y les escurría un imperceptible sudor por ellas. Trato de calmarse, respirando hondo y luego botando. Al llegar al destino, todos los ojos estaban dirigidos a ella, al igual que los molestos cuchicheos. Una voz la presento y luego los aplausos resonaron en las paredes del lugar.

Un vals inicio al instante, haciendo que el hombre que la tomaba por el codo, la dirigiera al centro de la pista y ambos comenzaran con la suave danza. A los pocos minutos una mano toco ligeramente el hombro del señor que bailaba con la pelirroja, este con cortesía paso a su hija a las manos del chico, que reclamaba un poco de la atención de la joven.

Ella lo miro y un interrogante se dibujo en su mirada. Eran tan parecido, pero era imposible, no podía ser el… no, es que… el está lejos, muy lejos y, y, y…

-Te vez hermosa, pareces una princesa… mi princesa.- susurro el dulcemente al oído de la pelirroja. Ella soltó un leve suspiro y abrazo con más fuerza al otro joven. Bailaron con pasos lentos y se movieron en un espacio que ellos imaginaron, donde no habia nadie y solo estaban ellos juntos. Sin cientos de pares de ojos observándolos y extrañándose al ver tanta cercanía.

-Pero…

-¡Shh! Aquí estoy y nada hará que cambie eso… te amo hermanita.- fueron las últimas palabras del pelirrojo, antes de que su azulina mirada se encontrara la achocolatada de esta y en ese preciso instante, en ese lugar y ante esas personas… todo su mundo desapareciera y cada cosa tomara su lugar. 




No lo se, no lo se. Me siento rara, es mi primer final feliz y lo peor es que no quería que tuviera un final feliz. Pero bueno. Para los que lean esto y no entiendan, entren en la parte donde dice HISTORIAS, ahí encontraran toda esta historia y como ven este es el epilogo. Ojala les haya gustado. Recuerden que tienen hasta mañana en la tarde, para enviarme los OS que falten, como dije yo también los colgare como a las cuatro de la tarde [hora venezolana]. Y para los que me preguntaron porque estaba mal ayer, si ando un poco enferma de la garganta... es un estrés. No tengo mucho mas, solo que repito ya no tienen moral para matarme las que querían hacerlo. Ahora si me retiro. Las quiero mucho a todas se me cuidan y chaii :3

lunes, 14 de febrero de 2011

Te Amo...Viñeta

*Décima y ultima parte de la viñeta Olvidar


Se mordió el labio con nerviosismo, ya casi llegaban a su destino y el pelirrojo no había dicho ni media palabra. Se estaba volviendo loca, no soportaba estar tanto tiempo sin mirar a los ojos a Chase y el no se lo hacía tan sencillo. Desde que ambos despertaron había sido así.

Unos ligeros rayos de sol irrumpían en la habitación de la chica dándole justo en los ojos. Se removió ligeramente topándose con un fuerte pecho. Cam abrió los ojos encontrandose con los marcados abdominales de Chase, alzo una mano acariciándolos, apreciándolos por última vez. El pelirrojo pasaba delicadamente sus dedos por la espalda de ella, trazando diferentes formas. Aun se sentía algo débil pero con todo eso, levanto el rostro. Lo primero que miro fue la penetrante mirada de del ojiazul, que la escrutaba con profundidad. No dijeron nada, solo se miraron tratando de encontrar indicios de algo pero no ocurrió nada. Sus cuerpos estaban entrelazados y se dedicaban caricias, pero ninguna de sus bocas pronunciaba palabra alguna. Así paso el tiempo hasta que oyeron que sus padres llamaron a su puerta diciendo que se tenían que arreglar para llevar a la chica al aeropuerto. El fue el primero en levantarse, se vistió sin mirarla y con ágiles movimientos salió por la ventana en dirección a su habitación.

La chica de ojos castaños no logro entender nada de su actitud, pero lo dejo pasar no quería echar leña al fuego. A paso lento se dirigió al baño tomándose su tiempo, al estar lista se enredo en una toalla, tomo la ropa que había escogido para ese día y se vistió. Una mirada al espejo solo hizo sentirla extraña, su piel y sus ojos tenían una luminosidad y brillo tan extraño que la asusto. Algo en ella estaba diferente y no supo porque, pero en cierta forma le agrado. Al estar ya lista bajo las escaleras y camino hasta la cocina, donde tuvo un desayuno “familiar”. Fue algo incomodo, porque sus padres solo charlaban retraídos en una conversación mientras Chase y Cam solo se miraban tratando de aguantar el deseo de llorar y besarse hasta el cansancio. Sus padres ni siquiera lo notaron.

El avión de Cam salía en un par de horas así que aun tenían tiempo. Ambos adolescentes subieron las escaleras y se dirigieron a la habitación de la chica. Tal vez no era el mejor lugar para estar sus últimas horas pero ese lugar los hacía sentir tan seguros, como si fuera un refugio secreto donde nadie pudiera encontrarlos, donde el tiempo se detenía y la realidad valía un comino. Así pasaron las horas, dedicándose largas miradas, prometiéndose hasta el cielo y las estrellas, dándose besos furtivos y llenos de sentimientos… en fin solo dejándose llevar. Sin intercambiar palabras con las miradas bastaba.

Los padres anunciaron la hora y con mucho dolor se dirigieron hasta el auto con las manos entrelazadas y cientos de lágrimas contenidas. Y así ha pasado el viaje. Ella está al borde de gritar si no oye la vos de Chase una última vez, morirá. De igual forma el parecía sin querer decir algo.

Cuando el aeropuerto intervino en su campo de visión sintió como el mundo caía a sus pies, el estomago se le retorcía y las lagrimas bajaban por sus mejillas. Chase la miro y sintió un dolor desgarrador en su interior. Rápidamente limpio las lagrimas de la chica pero estas igualmente no se detenían bajando con más fuerza, ya no sabía qué hacer y no podía hacer mucho con sus padres presentes, así que solo apretó con fuerza el agarre de sus manos. Ella agradeció en cierta forma el gesto.

Toda la familia bajo del auto, los padres llevaron el equipaje y Cam con el pelirrojo se encaminaron a la entrada de abordaje. Llegaron y miraron a su alrededor, gente feliz, despedidas, lagrimas, risas. Ante eso solo sintieron como el pecho de ambos se comprimía, la pelirroja seguía llorando y no hacía nada para detenerlas, Chase la miraba con dolor sin soltar su mano. Sus padres aparecieron a los minutos. En ese momento hicieron el primer llamado al vuelo #679 para Linhtum-Alemania. Ya era hora de la despedida.

-Mi chiquita te extrañare demasiado.- primero fue su papa, el cual la abrazo por casi cinco minutos mientras besaba su frente unas veinte veces, diciéndole hasta el cansancio cuanto la ama. Luego fue su mama.

-Como quisiera que esto no fuera de esta forma mi amor…te amo muchísimo.- le dijo esta con la voz entrecortada y llorando a mares. La abrazo hasta que le dolieron los brazos para luego soltarla como quien no quiere la cosa.

-Los amo mucho a ambos, por favor cuídense.- les pidió Cam con la vos pastosa. Despedirse de sus padres es más difícil de lo que pensó… pero de Chase si que será difícil.

-Y nosotros a ti.- le respondió su padre ya que su madre estaba abrazándose a este con fuerza. Verla así solo avivo el dolor de su interior- Te esperamos en el auto Chase.- anuncio su papa el cual se giraba perdiéndose entre la multitud con su madre aun abrazada. Quería dejarle tiempo a solas a sus hijos, cosa que la pelirroja agradeció.

El ojiazul se giro para quedar frente a frente. Sin más se abrazaron con fuerza. Unos ligeros sollozos se escaparon de los labios de ambos. Este no podía ser el adiós, no puede, no puede. Pero por más que ella quisiera que no fuera así, lo es.

-Te extrañare tanto.- murmuro con vos inentendible Cam. Chase la abrazo con más fuerza.

-Y yo a ti.- respondió con el dolor del mundo. Ella alzo la mirada tratando de distinguir entre las lágrimas a su amado. Su rostro se veía completamente demacrado. Sus ojos azules habían perdido todo el brillo, sus mejillas pálidas al igual que toda su piel- Te amo eres mi vida.- casi grito las palabras, no quería dejarla ir. Beso sus labios con fuerza, con fiereza dejando sentir ese gusto amargo de despedida. Las manos de ambos se mantenían en el rostro del otro, dibujando y desdibujando cada parte de este, su último recuerdo. Se separaron cuando sintieron que el aire fue nulo.

-Te amo.- fueron las únicas palabras de la chica. Cuando ambos oyeron la última llamada para abordar el vuelo. Como si trataran de despegar dos partes unidas con pegamento se separaron y ella sin dejar de mirar atrás le entrego su ticket a la señorita que pedía los boletos.

Subió al avión y se sentó en su asiento justo dando a la ventana. Quería llorar y gritar, arrojar cosas y si pudiera quitarse la vida. No quería alejarse de Chase, no quiere ni puede ni debe. Sin él no puede vivir. Mientras aun las lágrimas abandonaban sus ojos miro a por la ventanilla. Su mirada paso por todos lados y para su sorpresa ahí parado, estaba Chase mirándola con tristeza mientras tomaba con fuerza el dije de corazón que ella le había regalado para su ultimo cumple años. El no hizo más que con sus labios articular un “Te Amo”. Ella quería responderle pero de repente el avión comenzó a avanzar.

Lo último que pudo ver de Chase fue como una lágrima bajaba con decisión por su mejilla pasando por su barbilla y cayendo al suelo.



FIN




Oh dioj mio, me siento realizada. Es mi primera historia terminada AL FIN *-*. Bueno para los que lean y aunque sea le den al botoncito de alli abajo diciendo que lo amaron, lo odiaron o los hicieron llorar, any way. Muchas gracias sin el apoyo de ustedes nunca la hubiese podido terminar. Tal vez me odien, pero bueno no soy de finales felices. EN FIN, denme sus opiniones es importante saberlas, aunque ni uno comente lo entiendo tal vez sea culpa mia... pero bueh. Igual los amo a todos, igual agradesco los seguidores que tengo, la poca gente que me lee y los grandes amigos que he echo.Si el dia me puso melosa xd. Sin mas gracias y comenten. Besos & Abrazos <3 Byelandia :3

Nuestra ultima Noche...Viñeta

*Novena parte de la viñeta Olvidar


Ella paso lentamente su dedo por el rostro del pelirrojo. Deleitándose con cada centímetro y rasgo de este. Tan perfecto y único. Tal vez mas de lo que ella pensó o siquiera imagino. Le dolía tanto decir ADIÓS. No eso no, sino un HASTA PRONTO. Pero eso no ayudaría en nada, el sentimiento de dolor seguiría siendo el mismo. Tantas cosas podían pasar en ese poco tiempo.

Chase abrió lentamente los ojos topándose con los castaños de su amada. Los examino hasta lo mas profundo tratando de buscar un indicio de duda, pero no hallo nada de eso. Solo amor, mucho amor y sobre todo tristeza. Le duele demasiado verla así y haría todo lo que pudiera para borrar ese sentimiento que la invade. Pero ya no hay marcha atrás, mañana se iría por un tiempo indefinido y no podrán hacer nada, todo esta listo. Sus maletas, su pasaje de primera clase, el avión... solo falta que ella se suba y se marche irremediablemente.

El ojiazul se odia, se odia demasiado. Por no haber logrado nada para que ella se quedara en esos últimos cinco días, al parecer la decisión del padre iba enserio y luego todo se acabo. Tal vez suene tonto pero su mente desea que esa "despedida" fuera como en las películas. De esas que el protagonista se entera a ultimo minuto de la partida de la chica y mueve mundos para llegar al aeropuerto. Conduce como loco hasta haya, cuando llega no consigue nada, pero cuando llega a la parte del vuelo... ella esta ahí con cara de nostalgia, el se aparece le pide que no se vaya, le dice cuanto la ama le confiesa todo y se besan, para que ella se quede y venga el felices por siempre. Solo que eso no pasaría esta vez. Mañana todo terminaría.

-¿Y ahora que pasara?- pregunto Cam con temor, intentando esquivar la penetrante mirada de Chase.

-Quisiera saber que responderte, pero...no lo se.- su voz salio un tanto ronca. Ya estaba resignado a lo que viniera- Prefiero disfrutar de este momento y luego lo que venga... vendrá.- se sincero. Ella lo miro y solo encontró verdad en sus ojos. A veces cree que el es demasiado para ella, pero si tan solo dijera eso en vos alta pasarían dos cosas. La primera Chase la reprendería hasta el cansancio por ese comentario tan incierto y segundo dañaría este poco tiempo que les queda, mejor dicho esta noche. Y lo ultimo que quiere, es que ellos estén molestos-Quiero que sepas que no importa lo que pase...siempre te amare a ti.- anuncio el pelirrojo mientras tomaba la barbilla a la chica y la obligaba a mirarle.

-Lo se.

-Igual quiero que lo sepas. Eres lo mas importante que tengo en esta vida y aunque me costara lo siguiente. Te amo y quiero lo mejor para ti.- sus palabras destilaban tanto dolor que pensó que en cualquier momento rompería a llorar al igual que la chica. Ambos se contuvieron.

-Y yo a ti... por eso quiero que sigas adelante.- a la chica le costo decir demasiado esas palabras, pero tenia que hacerlo. Chase no dio crédito al escuchar aquellas palabras. Quería llorar como nunca lo había creído, solo que debía ser fuerte.

-No puedo.

-Si, si puedes.

-No, es algo imposible.

-Debes hacerlo. Por mi. No te quiero ver sufrir. No quiero.- dentro del pelirrojo sentía la ironía del momento. Debería ser al revés, el debería pedirle a ella que siguiera a delante y que se cuidara. Ahora es lo contrario.

-Lo intentare.- acepto indeciso. No prometió nada, porque sabia a leguas que no lo lograría. De igual forma el la tendría siempre presente en todo su ser aunque ella no estuviera a su lado. ¡Oh! tan solo pensarlo se siente horrible.

-Te amo.- le aseguro ella. No quería dejarle duda de nada. Chase se siente tan dichoso cada vez que oye esas palabras, siente que vuela.

-Yo mucho mas.- el contraataco, de igual forma no dejaría que ella dijera algo mas. Ya que se acerco tanto a ella que casi sus labios se rosaban.

El pelirrojo se acerco un tanto temeroso a los labios de la chica, necesitaba sentir sus labios en aquella despedida, la amaba y quería sentirla por completo, sentir que aunque solo por una ocasión, ella es suya en TODOS los sentidos. Que es suya y que nadie mas tendrá el derecho siquiera de arrebatarle eso... durante solo una noche. Ya luego mañana volverían a la realidad, aunque fuera lo mas difícil del mundo.

Los besos fueron ligeros, suaves y lentos. Dejando que cada uno tomara su ritmo. Chase trato en cada segundo ser lo mas dulce y delicado en todos sus movimientos. No quería asustarla y mucho menos presionarla. Seria su adiós y nada podía echarlo a perder, mucho menos las hormonas revolucionadas de un adolescente.

-Te amo.- susurro Chase sin poder contenerse, cada letra en aquellas tres silabas solo destilaba amor, puro y sincero amor. El quería que fuera mas que eso, que con aquellas dos simples e insulsas palabras pudiera expresarle todo lo que su mente grita y lo mata en carne viva.

Decirle cuanto la ama, la desea, lo devastado que estará sin ella... que comprenda que es su vida. Y no que porque sea su ultima noche juntos tienen que tener sexo... no. El no hace todo por eso. El quiere que todo que claro, que lo entienda aunque ya esta mas que claro para ella, el quiere que nunca lo olvide. A demás esto no es sexo, harán el amor.

Puede que suene exagerado... AMOR. No es una simple palabra. Con ella demuestras todo lo que en realidad sientes no un simple amor de adolescente, con ella le das tu corazón a la otra persona arriesgándote a cualquier cosa, con ella das hasta tu alma, con ella harías hasta lo imposible para estar con aquella persona... eres un esclavo del amor en pocas palabras. Y Chase esta completamente seguro de que lo es... el no duraría ni un mili segundo en morir antes que ver sufrir a Cam. El daría todo absolutamente todo por ella y no se arrepentiría de ello.

Sobre todo en este momento donde se entregan mutuamente y tocan el cielo juntos sin pena ni restricción el momento mas importante de sus vidas tal vez. Uno que nunca olvidaran. Chase entregándose a su verdadero amor no algo de una noche y Cam convirtiéndose en mujer entre los brazos de su amado.

Se miraron a los ojos queriendo transmitir y hacer que el momento durara por siempre, que el tiempo se congelara y que no pudieran ni debieran salir de la cama. El la abrazo con todas sus fuerzas. Eso de intentar hacerse el fuerte no estaba sirviendo de nada, en cualquier momento rompería a llorar sin pudor... pero no puede. No, por ella. La haría sentir peor y eso es lo ultimo que quiere el. Prefirió tragarse todo su dolor.

Se giraron haciendo que Chase quedara de espalda al colchón y Cam sobre su pecho. No hicieron ni dijeron algo mas. Solo escucharon sus respiraciones y el latir de sus corazones, un canto celestial. Ambos casi caían en los brazos de Morfeo.

-Nuestra ultima noche...-logro murmurar Cam antes de caer en la inconsciencia.

-Nuestra ultima noche.- concordó el en tono amargo. Ahora si iba a llorar. Se recordó con dureza ser fuerte. Pero no pudo controlar como un sollozo se escapo de sus labios y resonó en la habitación.



Aqui siguiendo con lo prometido. YA SE ACERCA EL FINAL. SOLO QUEDA UNA VIÑETA.

Nuestra PRIMERA y ULTIMA cita...Viñeta

*Octava parte de la viñeta Olvidar

Los pelirrojos caminaban a par tomados de las manos mientras se dedicaban ciertas miradas de soslayo. Llevaban varios minutos sin hablarse solo miraban al frente y trataban de no sentirse deprimidos. Este sería un día muy especial para ellos y no planean dañarlo con sus estúpidas emociones descarriladas las cuales se amontonaban casi a punto de estallar.

-A donde nos dirigimos?- pregunto ella rompiendo el silencio incomodo.

-Es una sorpresa.- susurro el con picardía, mirándola a los ojos y besando la punta de su nariz. La risa de Cam lo lleno. Siempre tan dulce y cantarina, un sonido que iba a extrañar con toda su alma.

-¡Oh vamos! Dime.- exigió ella mientras tiraba del brazo de Chase y le hacia uno de sus pucheritos, los cuales ni su madre podía resistirse.

-No, ya te dije será una SORPRESA.- enfatizo la palabra para hacerla notar, que no diría ni medio sobre el lugar a donde se dirigían. Había pasado un día competo pensando con exactitud a donde la llevaría antes de que todo terminara y ella partiera. Quería sacarle al máximo de esos míseros cinco días de los cuales ya habían pasado dos para que ella se fuera de su vida. No se sabe si para siempre, pero igual se iría y ese será el dolor más grande sobre todo agudo por el cual deberá pasar el pelirrojo. De solo imaginarlo su corazón se hace añicos y su alma se vuelve oscura.

Ya no tendría un sol al cual admirar hasta más no poder, ya no tendría aquellas sonrisas por las cuales deslumbrarme, ya no tendría esas miradas por las cuales desfallecer, ya no tendría las estrellas que alumbran mi noche solo oscuridad... ya no tendría NADA. Solo yo y tus recuerdos guardados en un cajón.

Siguieron andando pasando frondosos árboles y muchas flores de colores, se adentraban a un gran bosque que ella nunca había visitado y él conocía como la palma de su mano. Chase no aguantaba las descargas eléctricas que sentía a causa de sus manos unidas. Quería tomarla por la cintura besar sus labios hasta que el aire se volviera nulo, mirar sus ojos hasta descubrir el dichoso color tan extraño que aportaban estos y memorizar su rostro hasta que sintiera que el mismo la podría dibujar con solo dibujarla. A quien quiere engañar sabe que hasta mataría a el dichoso padre de Cam solo para que no se fuera de su lado. La ama demasiado.

-Voltéate.- le pidió jaloneándola suavemente del brazo, para posicionarla frente a él. Cam lo miro extrañada.

-Para qué?- agrando los ojos. No es que desconfiara de él. El es la persona por el cual daría la vida... pero quería ver hacia donde se dirigían para así tener una idea más concreta.

-Por favor.- la miro con ojos de cachorrito abandonado.

-Chase...

-Cam...

-Dime...

-No...

-¿Por qué?

-Solo hazlo...

-Dímelo...

-Por mi...

-De acuerdo.- se resigno luego de aquel enfrentamiento infantil. Se giro y miro al frente. El pelirrojo se posiciono atrás de ella y saco una bandana la cual puso sobre los ojos de la chica de ojos castaños.

-¿Qué haces?- pregunto sobresaltada.

-Te cubro los ojos. Ahora toma mi mano y sígueme, te prometo que no te pasara nada. ¿Confías en mi?- aunque sabia la respuesta, quería estar seguro para tantear el terreno. El no quería hacer nada que ella no quisiera.

-Estoy acá ¿no?- trato de ponerle humor a la situación, pero nadie rió.

-Limítate a contestarme.- sonó muy serio. A pesar de que ya estaban hasta acá y no importa que igual hasta la secuestraria solo para no dejar que se fuera, necesitaba saber su respuesta. Su deseo es que hoy fuera todo PERFECTO.

-Claro que confió en ti.- su respuesta fue contundente, no quería que le quedara ninguna duda al respecto sobre ese tema. El beso suavemente su mejilla tomándose el lujo de sentir la suavidad se su nívea piel.

-Te amo.- susurro Chase con ternura en el oído de la pequeña pelirroja. A la cual se le pusieron todos los pelos de punta y una sonrisa tonta se dibujo en su rostro. Esas palabras la llenaban hasta lo más mínimo. Como anhelo oír esas palabras durante tanto tiempo, y ahora que las oía... todo esto no tendría un final tan feliz, como ellos quisieran.

-Y yo a ti.- murmuro. A tientas busco los labios del ojiazul sin mucho éxito. Ver todo negro, no ayudaba mucho. El rió con ternura y prefiero ahorrarle el esfuerzo, llevando de una vez sus labios contra los de ella.

Fue un beso único lento, dulce y cargado de sentimientos. Cada uno exploro la boca del otro memorizando cada rincón, deleitándose, disfrutando. Sentían que tocaban el cielo, solo con aquel beso. Pero no todo era tan rosa, el beso llevaba un sentimiento de tristeza combinada con cierto atisbo de dolor pero poco a poco fue creciendo de una manera tan grutural, que torno aquel dulce beso en uno salvaje y cargado de desesperante.

Él decidió separarse, cuando sintió que aire estaba agotado y además creyó que si no se controlaba la tomaría sin importarle un rábano y le haría el amor ahí mismo. Ella gruño cuando el corto el beso, estaba tan genial.

-No seguiré el beso por tres razones, una debemos llegar a la sorpresa antes de que oscurezca, dos no sé si sabes pero necesitamos de oxigeno los humanos para vivir y tres no me hago responsable de mis actos.- lo ultimo contuvo una vos ronca tan deseable, que la pelirroja le recorrió un suspiro de pies a cabeza.

Chase se posiciono a su derecha, tomándola con fuerza y firmeza de la mano. Para retomar el camino que antes llevaban. En realidad no faltaba mucho solo tres metros, pero como el lugar estaba oculto entre los arboles, quería dar el efecto SORPRESA. Al llegar el se detuvo en seco y ella imito su acto. Puso sus manos sobe la bandana y con un suave tirón, se la quito. Ella al mirar todo contuvo la respiración y gruesas lagrimas abandonaron sus pequeños ojos achocolatados. Chase se alarmo.

-Que...que...que...que...q...que tienes.- solo salían tartamudeos inentengibles de sus labios. Ella no espero mas y se aventó a los brazos del ojiazul, el cual aun seguía en stock. Cam lo abrazo con mucha fuerza mientras ocultaba el rostro entre su pecho empapando su camisa, a Chase no le importo en lo mas mínimo. Solo quiere saber que es lo que le ocurre.

-Nada.- fue su única respuesta, la cual apenas pudo murmurar. El dejo que ella se desahogara. Estaba de los pelos de punta. Si no le decía algo Chase tomaría el rostro de Cam entre sus manos, la miraría a los ojos y la haría hablar- Es solo que estoy tan feliz, no me esperaba esto. Eres demasiado perfecto Chase. Te amo.- el al oírla decir eso, solo pudo besarla con pasión. Entregándose mutuamente. Esperaba de todo menos aquella respuesta. La ama, no lo puede negar por ningún motivo. Es su vida. Se arrepiente demasiado no haber tomado cartas en el asunto desde hace tiempo. Pero ahora que ya están hasta acá no puede dar marcha atrás. En su mente solo resonaba "EN SOLO TRES DÍAS". Haciendo que su pecho se comprimiera mas. Se separo y lentamente apoyo su frente contra la de ella. Mirándose directamente a los ojos. Los de cada uno nadaban en gigantescos posos de lagrimas que se extendían por sus mejillas. Cam alzo su mano y limpio las lagrimas del ojiazul.

-Yo mas a ti.- le aseguro con tono firme. Besando cada parte del rostro de su ex-hermana. Es tan hermosa. No existe nadie como ella.

Luego de que ambos se calmaron y dejaron de llorar. Caminaron hacia la dichosa sorpresa por la cual Chase se había desvelado. Era como un prado, pero con un gigantesco y frondoso árbol justo en el centro, en el cual bajo este había un mantel con un picnic, muchas velas encendidas, pétalos de rosa por do quier y justo a su lado un hermoso lago. Todo simplemente ROMÁNTICO.

Ambos se sentaron bajo el árbol muy juntos sin apartar la mirada del otro. No querían perderse nada de los pocos momentos que les quedaban juntos. El ambiente iba cargado de una electricidad muy potente combinada con nostalgia, la segunda decidieron reprimirla. El tomo dos copas que estaban a su lado. Le entrego una a ella y a ambos les sirvió vino. Sus siguientes palabras dolerían, pero necesitaba decirlas.

-Por nuestra PRIMERA y ULTIMA cita.- sus palabras salieron en un débil susurro. Alzo su copa y ella la choco con la de el.

-Por nuestra primera y ultima cita.- concordó dolida.

Ambos bebieron de aquel liquido oscuro y dulzón. Dándose a entender con la mirada que lo único que recorría su cuerpo es un gran y profundo dolor. El se inclino lentamente y beso los labios de la pelirroja suavemente, un débil rose. Como si dijera con ello "Eres lo mas preciado de mi vida, nunca haré nada para lastimarte". En la mente de ambos resonaba el "Te extraño". Ya todo llegara a su fin.

Bueno acá les dejo el inicio de lo que les prometí, lo publico ahorita porque tengo mucho sueño he iré a dormir un rato :3 Así que nos vemos lueguito :D Ojala les gustee *---*  YA SOLO QUEDAN DOS VIÑETAS PARA EL FIN. 

viernes, 5 de noviembre de 2010

Y ahora que ya te tengo... ¿Cómo hare para olvidarte?...Doble Viñeta


*Septima parte de la viñeta Olvidar

La tención en aquel lugar era tan grande que hasta se podía palpar, que con tan solo agitar la mano en el aire se sentiría. Las miradas de odio y recelo iban de un lado a otro, al igual que pequeños susurros inentendibles.

Desde aquella cena, sin dudar la más incomoda que pudiera haber existido en todos los tiempos. Chase y Camille no se volvieron a hablar, si lo hacían solo era para algo sumamente necesario o porque querían guardar apariencia ante sus padres, pero el tono seguía siendo cortante y sumamente hostil. Si se dedicaban una mirada era para solo tratar de matarlos con esta o imaginar que los enterraban bajo el subsuelo…en conclusión, se odian.

Chase siguió con su novia Chris como de costumbre y aunque él no lo admita- ya que ahora si se negó rotundamente a creerlo- es que solo estaba con ella para no tener más pensamientos por la pelirroja. Cam también siguió con Derek, salían casi a diario y si no se la pasaban largas horas hablando por teléfono. En los momentos que ambas parejas estuvieran en la casa, trataban lo menos posible de verse, así que Cam se metía a su recamara con Derek y Chase en la suya con Chris.

Ya nada era como antes… aunque una pequeña voz dentro de ellos- que preferían mejor ignorar- les decía que ese showsito era patético, que debían dejarse de estupideces y encarar la realidad. Ellos preferían mejor evadirlo y no mirar atrás, porque ambos saben que si lo hacen caerán ante aquello.

-¿Me puedes pasar la ensalada?-murmuro con voz monótona la chica, sin alzar la mirada y sintiéndose un tanto estúpida. Su conciencia ya le estaba pasando jugada por sus tonterías.

-Ten.- apenas se escucho la respuesta de su hermano, el ojiazul la traspasaba con la mirada. Ella no dudo y tomo el bol con el contenido, echando un poco en su plato, siguió comiendo en silencio. Chase la observo por un segundo y sintió que no podía apartar la mirada, de aquella piel tersa que habia tocado hasta el cansancio, aquel pelo tan largo y precioso que acaricio con dulzura, esos pequeños pero carnosos labios siempre con un toque rojizo que extrañaba y su perdición los ojos color café que por más que quisiera no podía dejar de ver. Agito la cabeza y bufo en voz baja, ya todo eso habia quedado en el pasado… o esto intenta creer, si quedo en el pasado o no, no importa, ya no puede darse el lujo de pensar en eso.

Los pelirrojos se mantuvieron en silencio mientras degustaban su comida, sintiendo como cada segundo el ambiente se sentía más pesado. En cambio sus padres mantenían una charla amena y sin importancia, donde cada uno por medio de miradas cómplices se preguntaban, si sus hijos ya sabrían la verdad…y al parecer por sus gestos, el cambio tan drástico de emociones en una semana y todas las miradas… estaban absolutamente seguros, era momento de confesar la verdad. Como dicen por ahí… es AHORA o NUNCA.

-Chase… Camille.- susurro con cierta lentitud la mama de ambos chicos o mejor dicho Isabela.

-Si.-respondieron ambos a unisono. Sus miradas se cruzaron por un segundo y no supieron como su mundo no se derrumbo en ese instante. Cam pensó que en cualquier momento moriría.

-Verán hijos queríamos contarles algo…- la rubio corto y miro a sus hijos con nostalgia, no podía creer que ya habia llegado el día para la confesión. Unas lágrimas bajaron silenciosamente por las mejillas de Isabela.

-Mama.- intento decir Chase, pero fue interrumpido de nuevo por la señora.

-No déjame acabar.- tomo aire con mucha fuerza y vario su mirada en ambos, estaba al borde del desplome pero intento ser fuerte- Bueno verán, cuando yo tenía solo 18 años conocí a un hombre… yo creí que era el indicado para mi, mi príncipe azul, el cual habia llegado para mi rescate…-se detuvo unos minutos y sonrió con tristeza a su esposo Ángel- Era hermoso, nunca tuve palabras para describirlo… tenía una lisa y rojiza cabellera, la piel tan pálida como la nieve, un cuerpo de dios griego, unos atrayentes ojos cafés.- el corazón de Chase se reprimió al recordar los ojos de su amada, la cual tenía a centímetros y aunque él no lo sabía le pasaba exactamente lo mismo, ya que solo al imaginar la descripción recordaba a su Chase- Era en pocas palabras el hombre más hermoso que pude ver en mi corta vida…- suspiro con resignación- Su nombre es Dominic.- la sorpresa del momento no se hizo esperar en el rostro de los jóvenes, ambos estaban en shock, intentaban decir algo pero solo salían balbuceos tontos- El fue el primer hombre con el que estuve en mi pecho no cabía el gozo y más feliz estuve cuando nos escapamos juntos… fueron los 4 mejores meses de mi vida.- su expresión cambio a una de nostalgia- Pero no todo fue color de rosa, cuando Dominic se entero de mi embarazo… me abandonó, sin más. Solo se fue una noche y no regreso jamás…Ahí fue cuando mi mundo se derrumbo.- tomo con más fuerza la mano de su marido- Una madre primeriza, con apenas la mayoría de edad y sin un solo céntimo… en ese momento fue cuando comprendí la crueldad de la vida y lo duro de ella… Pero como la mujer fuerte que soy, salí adelante y di todo mi mayor esfuerzo… por mi hija.- miro a Cam con cariño infinito y estrecho con su otra mano la de su pequeña- Al pasar los añoscuatro para ser exactos. Ya yo estaba resignada de encontrar el amor, solo me valía por y eso era todo… Hasta que un día conocí a Ángel…- las miradas de amor corrieron en el lugar, haciendo que los adolescentes se incomodaran- Fue amor a primera vista… estoy segura. Caminábamos por la calle y al cruzar nuestras miradas sabíamos que estábamos destinados.- beso con dulzura los labios de el castaño.

-Era la mujer más hermosa que habia visto sobre la faz de la tierra, sus grandes ojos azules y esa sonrisa adorable que siempre adornaba su rostro…dándole el aspecto más bello que jamás imagine.- solo se miraban embelesados la pareja feliz, confundiendo exageradamente a Chase y Cam.

-Pero papa…- y lo interrumpieron por segunda vez esa noche al pelirrojo.

-Si hijo se lo que preguntaras… ¿Y tu madre?...Tu madre fue la mejor amiga que pude tener que jamás imagine, nos amábamos pero todo era simplemente una amistad… Nos habían obligado a casarnos por conveniencia, claro para que las empresas de nuestra familias se unieran en una mega corporación…- el relato lo conto con mucha calma, pero su mirada se torno apesadumbrada- Pero una noche en una fiesta, fue víctima de una bala perdida…Fue una de las peores cosas que pudieron haber pasado en mi vida…Poco tiempo tenia de haberte dado a luz y ella habia muerto.- su voz se quebró y quedo en silencio. Chase no dijo nada solo miro pasmado, esperando a que continuara el relato- Y ya conocen el resto, conocí a su madre… Nos casamos a los pocos meses y aquí estamos ahora.- se notaba que Ángel quería acabar rápido el relato, luego liberaría de dudas a su hijo.

-Es decir… ¿Qué tú no eres mi padre?- murmuro aun sin poder creerlo la chica de ojos cafés.

-Y… ¿ no eres mi madre?- pregunto a la par Chase.

-No.- respondieron a unisono la pareja- Pero no creas Chase tu eres para mí, como un hijo y te amo muchísimonadie podría cambiar eso.- apresuro a decir Isabela con voz acaramelada. Ella acaricio suavemente la cabellera del chico y sonrió.

-Y tu igual mi pequeñita… siempre serás mi hermosa bebe y te amo.- siguió Ángel, abrazando con fuerza a su hija con la cual no comparte lazos sanguíneos.

-Y nosotros a ustedes.- Chase y Cam respondieron juntos, demostrándoles a sus padres… que a pesar de todo siempre serian sus padres. Era el mejor momento para ambos, estaban que gritaban y brincaban de alegría… NO SOMOS HERMANOS.- corría ese pensamiento por la mente de ambos. Si no fuera por sus padres, en ese momento estarían besándose como nunca. Ambos se dedicaban miradas cargadas de amor, sentían que viajaban en una burbuja. A demás que ya cada uno podría sincerarse, sin barrera alguna, con el estúpido pretexto de “SOMOS HERMANOS… ya no más. Ansiaban el momento para estar solos… Chase no podía aguantar en su pecho las palabras, estaba que gritaba a los mil vientos TE AMO CAM Y SIEMPRE LO HE HECHO ERES MIA Y DE NADIE MAS… y Cam bueno ella no tenia palabras, sino colapso al oír la historia fue de milagro.

-Pero…-la voz de Isabela interrumpió los pensamientos de ambos, pero lo que les extrañaba fue el tono y la mirada… parecía que en cualquier momento estallaría en lágrimas- Cam tu, tu…tú.-lloro desconsoladamente en los brazos de su esposo. Ambos adolescentes palidecieron.

-Hija, te tienes que ir a vivir con tu verdadero padre.- su semblante se ensombreció y apretó con fuerza la mandíbula.

-Pero…pero…pero…-tartamudeo la pelirroja… ¿Qué?

-Sí, resulta que en el país donde vive tu verdadero padre, es muy como decirlo… conservador. Es como el siglo XV en ese lugar… y existe una ley donde dice, que las hijas de padres de las clases más importantes, al cumplir los 18 años…deben tener una gran fiesta, en la cual deben bailar un estilo de vals con su padre, dar unas palabras y por decirlo de alguna forma… encontrar un “acompañante”, el cual deben buscar y encontrar en esa velada… y antes de que preguntes no podemos interferir, sino vendrán por ti a la fuerza y hasta nos pueden hacer daño…- no pudo continuar solo miro con atención a Cam.

-¿Cuándo me debo ir?- apenas se entendió la pregunta de la chica.

-En cinco o seis días, esos detalles hay que verlos con tu padre…

-De acuerdo.- fue toda la respuesta de la chica. Se levante sin más, murmuro un apagado “Disculpen” y subió las escaleras de la casa sin fuerzas.

Camino sin mirar siquiera a los lados, solo paso los pasillos y su habitación… hasta salir por la singular ventana. Al estar afuera, el frio de la noche azoto con fuerza su rostro… no le dio importancia. Aunque se llevo un susto de muerte al ver a… Chase ahí, sentada, abrazando sus rodillas, con un cigarrillo en la mano el cual se fumaba con tranquilidad y cientos de lágrimas bajaban por su rostro. Algo en ella se destruyo.

Como pudo camino hasta él y se sentó a su lado, ninguno dijo nada… solo se dejaron envolver por el silencio del momento. Cam lloraba como nunca lo habia echo y Chase… cooperaba con la creación del mar de lagrimas. Ambos estaban sumergidos en su desdicha. Ella descanso su cabeza en el hombro de él, Chase solo abrazo con toda su fuerza a Camille por la cintura.

-¿Cinco días?- pregunto con voz torpe el chico. Cam solo asintió un poco y lo miro a los ojos.

Sus perfectos orbes azules estaban tan rojos e hinchados que sintió su corazón romperse. Era lo peor…no eso se quedaba corto. No había palabras para describir la situación. Solo cinco o seis días… repitió con rabia la conciencia de Chase. Sus ojos se inundaron con mayor fuerza, solo hizo lo que creyó mejor, estampo con fiereza sus labios contra los de Cam. El beso fue fuerte y cargado de las emociones del momento, tristeza, nostalgia, rabia, amor, pasión….

Y ahora que ya te tengo… ¿Cómo hare para olvidarte?- pensó Chase con ira, mirando a hurtadillas el perfecto rostro de Cam…El amor de su vida.

lunes, 18 de octubre de 2010

Solo trato de olvidarte...Viñeta


*Sexta parte de la viñeta Olvidar

La cabeza la mataba de una manera inimaginable, traía una resaca de los mil demonios y paracolmo todas las cosas se movían. Excelente. Ella sabe que nunca olvidara su primera extendida de alcoholGenial. Es increíble, se ha sentido mal en muchas ocasiones, aquella vez que la tuvieron que operar… si, el dolor era inhumano, pero este le ganaba a cualquiera, en todas las formas creadas. No y hay algo mejor, no recuerda como rayos llego hasta su cama.

Si de acuerdo, recuerda como llego sana y salva a su casa. Su salida con Derek fue estupenda, el se porto muy caballeroso y atento, la trato como una reina. La llevo a cenar a uno de los mejores restaurantes de la ciudad y luego a una de las más exclusivas discotecas, donde tomaron y bailaron como si no hubiese un mañana… y aunque cueste creerlo, el chico en ningún momento se sobrepaso… Fue una de las mejores citas que habia tenido en su vida. Hasta lo habia invitado a cenar esa noche.

Giro lentamente la cabeza hasta el reloj, las 2:30 p.m., habia dormido bastante, aunque ni ella sabe a qué hora con exactitud llego, como dijo recuerda todo hasta que el la dejo en su casa, ya luego de haber puesto un pie dentro de ella, no recuerda absolutamente NADA.

Decidió descansar un rato más. No dormir. Solo mirar un rato el techo y tratar de controlar su malestar casi suicida. Estuvo así un rato, al ya cansarse de estar acostada, con lentitud se sentó…tratando de no hacer movimientos bruscos. Al estar sentada miro todo a su alrededor, las sabanas todas revueltas, su ropa arrugada de la noche anterior y los zapatos tirados a un lado de la cama… ¿Cómo se los habrá quitado? Bueno eso es lo de menos, lo importante es que de alguna manera debe llegar intacta hasta el baño y arreglarse. Ya el reloj marcaban las 5 p.m.

Se levanto con suma lentitud y camino al cuarto de baño que comparte con su hermano, se extraño al no haber oído ni apreciado a Chace, llevaba prácticamente todo el día desaparecido y no habia rastros de el por ningún lado. Entro y cerró la puerta a su espalda, se despojo de su ropa y al instante se metió a la ducha, no demoro mucho si se entretenía con cualquier tontería de sus pensamientos, estaría bajo la ducha durante horas.

Al terminar con rapidez se dirigió a su habitación, en el piso de abajo se oían unos murmullos irreconocibles que prefirió ignorar, ya estaba empezando a oscurecer y en cualquier momento llegaría Derek. La pelirroja se vistió con una minifalda de jean y una blusa un tanto ajustada, se maquillo un poco y peino su larga cabellera. Al ya creer que estaba lo suficientemente decente para su visita bajo con rapidez las escaleras. Cam casi pierde el aliento al ver la escena que se desarrollaba en su sala, Chace… su Chace, hablándole al oído a la zorra de Christina.

La chica de ojos cafés estaba en un estado de shock tan grande que no se pudo ni mover y casi ni respiraba, Chace voltio y miro fijamente a Cam con el “dolor” prácticamente tatuado en su frente. Por su parte el pelirrojo seguía tratando de llenar ese vacío que siempre estaría, debido a que no tendría a la única capaz de completarlo. Solo trataba de olvidarla de alguna forma, algo casi imposible… pero luego de todo lo que paso anoche y todo lo que medito, intenta aunque él sabe perfectamente que no podrá de cierta forma arrancarla de su ser. Con tan solo de imaginarlo y creerlo siente unas ganas inmensas de quitarse su propia vida.

El timbre sonó haciendo que el contacto visual de los hermanos se rompiera, Cam se tenso al instante. El habia llegado. Chace se extraño y se levanto de un ágil movimiento hacia la puerta, pero Camille fue más rápida y la abrió antes. Se quedo pasmada al ver la imponente figura de Derek, sintió que la respiración se le cortaba y se ponía más pálida de lo habitual. Chace observo que su hermana quedo completamente estática por unos segundos, su seño se frunció y abrió la puerta de un solo tirón. Apretó la mandíbula y cerro los puños con fuerza… al ver al imbécil que estaba en el otro lado de la puerta, a Derek.

-¿Nos puedes dar un segundo?- pidió Chace entre dientes. Sin esperar la respuesta del otro tomo a Cam de la mano con fuerza y la arrastro hasta el segundo piso. La miro fijamente taladrándola con la mirada- ¿Qué hace ese hijo de puta acá?- el trato de controlar su ira pero era algo casi imposible.

-A mi primero me bajas ese tonito y segundo lo invite ¿y qué?- contesto en tono mordaz la pelirroja, mirándolo fijamente. Sus palabras fueron como una bofetada para el… ¿de verdad habia dicho eso? Bueno

-De acuerdo si así lo quieres, como diga la princesa… espero que no te moleste pero Chris se va a quedar a cenar.- sus palabras fueron frías y monótonas.

-Perfecto, porque Derek igual.- alzo una ceja y sonrió con autosuficiencia. Chace trato de ocultar su furia, sonriendo malévolamente.

-Bien.- murmuro con simpleza. Se miraron de forma retadora, de alguna forma eso fue como la declaración de la tercera guerra mundial. Esto no iba a terminar bien, con esas palabras y esas miradas fue como si dijeran todo quedo hasta acá… solo que de verdad parecía que esta vez todo llego a su fin de manera seria y ninguno de los dos daría un paso atrás o darían su brazo a torcer.

-Bien.- susurro ella con el mismo tono que habia empleado Chace. Ambos se dirigieron una última mirada que calo a cada uno hasta los huesos, para luego girarse y volverse a reencontrar con sus respectivos acompañantes, con los cuales tendrían una cena de la cual se notaba a leguas que sería sumamente incomoda.

lunes, 11 de octubre de 2010

La cruda verdad...Viñeta

*Quinta parte de la viñeta Olvidar

La puerta principal se abrió de un tirón, el pelirrojo se crispo al instante, toda la habitación estaba en completa oscuridad, miro el suelo el cual estaba inundado de colillas de cigarrillos, a su lado habían dos paqueticos de cigarrillos completamente vacios. Estiro los músculos y con mucho esfuerzo se levanto de la cama dando tumbos hasta la puerta.

Miro el pasillo que estaba envuelto en una penumbra infinita, el mismo golpe se escucho nuevamente, haciendo sobresaltar a Chace. Bajo las escaleras en completo silencio, mirando cada ángulo de la sala tratando de averiguar de donde provenía aquel sonido. Giro su cabeza en dirección a la puerta de madera, encontrándose con la figura de la pequeña Camille.
-¿Dónde estabas? Sabes que son casi las cuatro de la madrugada- espeto con fuerza el ojiazul. La miro de hito a hito, vio la figura de su hermana que si apenas se podía mantener en pie, se tambaleaba de un lado a otro y se reía sin parar. Supo en ese momento que su pequeña hermana, estaba en el estado de ebriedad mas grande que le había podido ver a una persona… incluso a el mismo.

-Cal….cal….cal…mate.- repetía la pelirroja, mientras seguía con su vaivén y sentía como su mundo se volvía cada segundo más borroso… y de cierta forma divertido.

Chace sintió fluir dentro de el cientos de emociones, angustia debido a que nunca había visto en ese estado a su hermana, rabia y celos ya que por su mente pasaron muchas imágenes donde se imaginaba a Camille desnuda en los brazos del imbécil con quien se había ido, desesperación porque no sabia que hacer… en realidad muchísimas mas, pero si se ponía a especificar cada una de ellas Cam terminaría desmayada en el suelo, debido a la cantidad de alcohol inimaginable que corría por sus venas.

La tomo como a una bebe entre sus brazos, dirigiéndose escaleras arriba y llevándola a su habitación. La recostó suavemente en la cama, mirando fijamente aquellos ojos achocolatados, que tanto amaba y que no podía imaginarse que otros imbéciles los apreciaran. Sintió deseos como nunca antes de mandar todo al carajo y besarla, hacerla suya, gritarle a todo el mundo que la ama, poder decirle a ella las palabras que gritan su corazón cada vez que el la mira, la toca, simplemente la aprecia… porque ella a pesar de todo, de las obvias circunstancias, será siempre la mujer de su vida, la cual amara y no importa que o quien el seguirá haciéndolo.
Cam estaba tan consumida y aturdida por el alcohol, que no sabía porque haría lo siguiente. Tomo a Chace de la nuca y lo acerco tanto a ella, que podía sentir el calor abrazador que emanaba de su cuerpo, el rozar de sus carnosos labios sobre los de ella. Sin esperar mas aplasto sus labios contra los de el.

El sintió que su pecho se inflo de felicidad, aunque el shock lo sucumbía, no podía creer que ella lo estaba besando. Pero prefirió omitir todo eso y se dedico a apreciar aquel. Sus labios tan dulces, suaves, tiernos, sensuales, PERFECTOS, se amoldaban a los de Chace de una manera tan única y casi inhumana que daba miedo. Era como sentir esa pieza que tanto faltaba en su vida y que el siempre andaba buscando, y que aunque el no podía tener el aprovecharía al máximo y no le importaría los comentarios de la gente, ni los de sus propios pensamientos.

Cam comenzó a recorrer con la punta de sus dedos los abdominales bien marcados y tonificados de Chace, el sintió como un escalofrió recorría su cuerpo pero se dejo llevar ante el rose, estaba demasiado ido y excitado para pensar con coherencia. El pelirrojo exploro cada centímetro de la anatomía de ella. Los gemidos de la pelirroja inundaba la paz de aquella habitación.

-Chaaaceeee…-murmuro ella, mientras rodeaba la cintura del ojiazul con sus largas piernas. Él sintió aquel gesto como un balde de agua fría, debido a que lo trajo a la realidad. Estaba apunto de hacerlo con su hermana… SU HERMANA, no es que eso le importe pero de todas maneras debe tener cuidado, eso no se lo puede tomar a la ligera, el no quiere aprovecharse de ella.

Se separo ligeramente de ella y la hizo mirarlo fijamente a los ojos, solo hicieron eso durante un largo rato, ninguno decía nada, las palabras sobraban en aquella habitación, sabían lo que casi hacían hace un momento y aunque ambos lo desearan, no era lo correcto. Ella sintió que se perdía en un hermoso cielo azul y Chace sintió que se sumergía en un espeso mar de chocolate el cual no tenia fin.

Tomo las piernas de la pelirroja y las coloco en la cama, le saco suavemente los zapatos y los coloco en el suelo, acaricio sus pantorrillas y la miro encontrándose con la sorpresa de que se encontraba dormida. La miro embelasado, para luego sonreír ampliamente, se levanto y la arropo hasta los hombros. La aprecio unos minutos mas recordando aquellos momentos de su infancia cuando ellos jugaban al papa y la hija, en el momento “ir a la cama”. Beso suavemente su frente y acaricio ligeramente su mejilla.

Rodio la cama con movimientos agiles y se acostó a su lado muy suavemente tratando de no despertarla, ella en un movimiento inconsciente se giro y lo abrazo recostándose de su fornido pecho. El ojiazul acaricio delicadamente las perfectas ondas de aquella cabellera rojiza tan larga.

-Te amo Cam.- susurro con ternura, cerrando los ojos y cayendo en el mundo de inconsciencia.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Hay alguna forma de que la pueda cagar mas...Viñeta

*Cuarta parte de la viñeta Olvidar

-Yo quería disculparme por…- siguió ensayando el pelirrojo, mirando su reflejo en el espejo de cuerpo entero que se encontraba colgado en la puerta de su habitación- No sé ni porque me voy a disculpar.- se siguió recriminando Chase, golpeando su cabeza con la pared- De que te disculparas imbécil, no has hecho nada.- hablo consigo mismo, en voz alta- Ok detente.- no sabía porque seguía hablando solo, consigo mismo. Pero lo hacía en voz alta y eso lo asustaba, ya que pensó que se estaba volviendo loco.

Deja de hablar solo y evadir el tema, ve ya a su habitación y acaba con esto de una buena vez.- le regaño su lado con cordura. El cual tenía mucha razón, debía resolver todo este embrollo pero YA. Por culpa de sus emociones y sentimientos, es por lo cual actuaba así, todo idiota y nervioso.

Abrió la puerta decidido y camino los pocos pasos, que separaban ambas habitaciones. Al estar al frente de la puerta se detuvo y respiro hondo un par de veces, ensayando el pobre discurso que llevaba pensando desde la noche anterior, pero sinceramente era sumamente PATETICO… bueno algo se le ocurrirá al momento, la originalidad ante todo.

Levanto su mano para tocar la puerta, pero se detuvo al oír la voz emocionada de su hermana. Pego el oído de la superficie, si está violando la privacidad de Cam… en realidad para esto no tiene escusa, solo se está volviendo paranoico.

-Lo sé, lo sé Ale…si ya llegara pronto, estoy tan emocionada.-escucho la voz de Camille, rebosando de alegría.

No se necesitaba ser adivino para darse cuenta de que hablaba ella, alguien vendría y aunque él quisiera negarlo, estaba seguro que se trataba de algún hombre. Ok… ahora esta 99.999% seguro de que las palabras de aquella noche, fueron su imaginación… y que ahora se estaba ilusionando como un idiota… pero y si oyó mal, mmm posiblemente.

Ya estaba a punto de chocar sus nudillos contra la puerta… pero esta se abrió de un solo tirón. Dejando a la vista de aquel chico, a su pequeña hermana, con un traje que no es mucho de su agrado- debido al pequeño tamaño de esa “falda” y un top muy escotado, que dejaba demasiado a la imaginación-. El quedo pasmado al verla y ella solo se ruborizo.

-¿A dónde se supone que vas así? Y sobre todo ¿Con quién?- pregunto crispado, tomándola de las muñecas, aprisionándola contra la pared. La miro con rabia, furia…pero sobre todo CELOS, en cualquier momento iba a estallar. Camille solo se retorcía bajo su encierro, muy nerviosa y apenada, lo primero porque sabía que de todo esto no saldría nada bueno… Chase nunca se molesta, al menos que sea algo grande, y lo segundo porque no se sentía ni ella misma cómoda.

-Con nadieno es de tu incumbencia.- le corto la pelirroja. El se separo más de ella y la miro exaltado. NUNCA en su vida su hermana, le ha respondido mal o algo parecido, ni aunque arme un berrinche, ni en una discusión…ella siempre habia sido muy calmada a pesar de las circunstancias. Ok…Chase eres un imbécil, sin duda ella lo sabe, dile la verdad.- pensó nervioso.

-Cam, yo no quería te lo juro… fue un momento de debilidad… yo no quería acostarme con ella…-se detuvo al ver la expresión de su hermana. La chica ensancho tanto los ojos que en cualquier momento saldrían de sus cuencas, su boca se abrió ligeramente y su piel palideció, para luego enrojecer tanto de la… ¿ira?

-Suéltame.-murmuro fríamente Camille. Chase, sintió que aunque lo haya hecho un par de veces, esta sin duda, ha sido la vez que la cago pero hasta el fondo. Miro a su hermana y abrió la boca solo para pedirle disculpas… de ella solo salieron palabras sin sentido y suspiros de dolencia.

Ella no dijo nada más y el siguió intentándolo, aunque ella prefirió ignorarlo. Como pudo se libero del agarre de su hermano… sintió que en ese instante algo se rompió irreparablemente en ella, no puede ser, Chase, se habia acostado con una tipa…esto es algo que nunca superaría, algo que la dejaría marcada por siempre.

Ya olvídalo, sabias que no podías estar con él y aun así te encaprichaste, OLVIDALO, SUPERALO… dentro de poco llegara un Bom-bom, que esta de infartodisfruta, recuerda como dijo Ale…TE LO MERECES.- una pequeña voz segura susurro aquellas palabras en su cabeza. Y bueno tenía razón, es mas haría lo que le dijo, disfrutaría su salida con Derek, gozara, tomara, es mas hasta puede que llegue hasta el final.

Camille salió de la casa y se encontró con su acompañante de aquella noche, Derek, como todos lo conocen, el don Juan del instituto. Ambos se montaron en su auto y partieron sin mirar atrás.

Chase sintió que su mundo se derrumbo de un solo vuelco, es que no solo la habia cagada, sino que la habia cagado y le habia pasado por encima. ¿Cómo carajos pudo ser tan idiota y haber dicho aquello? No es que le haya dicho cualquier cosa, solo le dijo al amor de su vida que se habia acostado con otra mujer. Idiota. Imbécil. Maldito.

Pero ¿Por qué te reprendes? No hiciste nada malo, te acostaste con tu novia… ella es solo tu hermana, la chiquilla que comparte contigo sangre… ¿Hola? Recuérdalo no pueden hacer nada, ríndete amigo… ya la cagaste de todas formas… es mas hasta te hiciste un favor.- le critico una voz en su cabeza. Una PUTA voz en su cabeza. Que sabía de lo que pasaba entre ellos dos… bueno no podía pasar nada.

Pero igual, se sentía como la mayor escoria del mundo y nada ni nadiesalvo Cam, lo haría sentir mejor.

Tomo una cajetilla de cigarrillo y sin poderlo evitar, volvió a su antiguo vicio…Fumar.