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sábado, 14 de mayo de 2011

Love is a game, you say so play me...TwoShoot



Jale sus suaves mechones tan negros como la noche haciendo que simultáneos gemidos se escaparan de sus labios, me pareció uno de los sonidos más excitantes que escuche en mi vida. Quería escucharlo hasta el cansancio. Quería que me tomara y dejar que todo tomara su curso. Quería que fuera rápido... Si ya okey, quiero coger con el ahora mismo. No me importa nada, no me importa quién es... solo quiero hacerlo. El fuego me está consumiendo y no se por cuánto tiempo lo pueda controlar, no creo que ni un par de minutos me quede.

Mis gemidos, sus jadeos, nuestros corazones bombeando a todo lo que podían y nuestras manos buscando más. Cosa que no me importaría.

-All.- sentí como susurraba sobre mis labios mientras una de sus manos hacia círculos en torno a mi vientre. Un escalofrío me recorrió el cuerpo ¿Que estoy haciendo? ¿De verdad quiero hacer esto? ¿Con él? ¿Con Ariel? El chico que más odio y quiero ver muerto en todo este puto mundo. Sí, sí que lo quiero. Pero mi maldito orgullo y sentido común no me dejan vivir y solo me quieren joder este rato, que posiblemente sea el mejor, después de todo.

-¿Que estamos haciendo?- pregunte queditamente, poniendo toda mi fuerza de voluntad que no sabía ni que tenia, haciendo que se alejara de mi tan solo unos centímetros para así poder verlo a los ojos y perderme como una pendeja en ese azul tan hermoso e irreal.

-¿No quieres hacer esto?- su tono fue seductor pero a la vez tenía una nota de decepción. Me sentí algo mal la chispa que brillaba en su rostro desapareció y sus manos se esfumaron de mi cuerpo... haciendo que el frió de la habitación me golpeara de lleno.

-Si quiero, pero....- ¿Okey? ¿De verdad le dije que si quiero hacerlo? ¿Es en serio? Oh señor Jesús, claro que quiero... solo tengo miedo.

-¿Quieres?- su rostro se sorprendió en menos de un segundo y el brillo volvió a sus gemas azules. No se me ocurrió responder nada coherente, así que solo asentí. El me miro dubitativo y perplejo aun... lo sé, yo también lo estoy. Aun no me creo que de verdad quiera hacerlo... con Ariel.

-Ariel.- murmure de nuevo ya incomoda, por su mirada. El sin esperar más de un solo movimiento me tomo de la cintura e hizo que ambos nos levantáramos del asiento que compartíamos.

Mi espalda choco contra la pared más cercana, sus manos seguían ceñidas con fuerza a mi cintura y su frente contra la mía. Sinceramente esta es la primera vez que me siento intimidada, sus ojos azules estaban clavados sobre los míos haciéndome sentir desnuda, su sonrisa de medio lado acompañada con sus jadeos estaban haciendo que mi corazón palpitara mas fuerte y sus manos si se movían de su lugar creo que iba a caer al suelo.

-¿Y si estamos haciendo algo mal? ¿Y si...- pero no logre concluir ya que sus labios se estamparon contra los míos por unos segundos. Se volvió a separar de mi con los labios entre abiertos y la respiración aun agitada.

-Que se jodan.- murmuro. Lo mire unos segundos antes de posar mis manos a cada lado de su rostro y volverlo a besar con locura.

-Que se jodan.- concorde sobre sus labios. Sentí como sonreía y a mí también se me escapo una mínima sonrisa.

Nuestros labios se movían sincrónicamente, como si lleváramos practicando aquello desde hace mucho tiempo, nuestras lenguas se conocían y nuestras manos se movían sin censura. Me encanto la sensación que dejaba el camino que recorrían sus expertos dedos. No lo detuve, ni lo detendré... ya no tengo suficientes fuerzas para hacerlo. Lo quiero a él y lo quiero ahora.

Sus ojos azules volvieron a mirarme interrogantes cuando mis labios se separaron de los de él, pero entendió que no me iba a detener cuando vio el rumbo de mis manos. Desabroche con facilidad los botones e hice que se quitara la aun manchada camisa blanca. Mire su torso completamente marcado, cada bíceps y tríceps acentuado mientras hacia un movimiento, al igual que su espalda la cual me atreví a recorrer sin importarme nada más. De un solo movimiento el saco sobre mi cabeza la única prenda que cubría mis pechos, los cuales quedaron completamente expuestos... algo dentro de mí, quería que los cubriera y gritara para que me devolviera el top, pero la forma en que me miraba y como se mordía el labio, me hizo perder la razón en cuestión de segundos.

Paso un dedo con firmeza desde el inicio de mi cuello, descendiendo por entre mis pechos bajando hasta mi ombligo y deteniéndose al inicio de mi vientre, un escalofrió me recorrió de pies a cabeza. Sus ojos me volvieron a mirar, tratando de buscar algo en los míos... algún ápice de duda o negación. Sé que no lo encontrara, pero el creo que quiere cerciorarse.

Lo tome desprevenido cuando de un solo movimiento me lance a sus brazos y lo bese con fiereza, moviendo de nuevo mis manos en torno a todo su cuerpo... su perfecto cuerpo. Ya no había marcha atrás y tampoco quería que eso pasara. Sus manos temblorosas  recorrieron mi cuello, clavícula y comienzo de pechos, pero ahí se detuvo parecía que no iba a continuar. Tome sus manos entre las mías, haciendo que tomara con las dos mis senos… un gemido se escapo de mis labios.

Aquello lo hizo tomar confianza y creo que volver a ser el mismo, sus manos se mantuvieron ahí amasando y pellizcando, eso hizo que prácticamente me mantuviera a sus pies, sus movimientos eran perfectos y sabia como complacerme. Baje mi boca por su cuello y lamí todo a mi paso. El bajo su traviesa boca a mis pechos imitando los actos de sus manos, haciendo que me volviera loca y ni siquiera estaba dentro de mí. Gemidos, gritos cortos fue todo lo que pude decir con coherencia. Ariel lo disfruto lo note por la sonrisa que se mantenía en su rostro, como si estuviera tatuada.

Mi boca probo y degusto la pálida piel de sus hombros al igual que su torso. Sabía a gloria, gloria musculosamente perfecta. Pose mis manos en su cabello y deje que se enredara ahí, entre sus finos y oscuros mechones. De mi no se oían mas que gemidos y ronroneos sordos, su boca me llevaba a la cima y sus manos ayudaban a eso. Arquee mas mi espalda y me removí más fuerte, cuando su mano bajo hasta mi botón… sintiendo lo mojada que estaba, toda para él.

-All.- murmuro ronco en mi oído, haciendo que los vellos de mi cuerpo se pusieran en punta. Agite mis caderas de un lado a otro, restregándome contra su mano, aunque más bien le echaba leña a mi cuerpo… el notaba como tenia y yo dejaba muy feliz que lo hiciera.

Esquivo mi ropa interior y de un movimiento metió uno de sus dedos en mí. ¡Oh señor Jesús! Un grito abandono mi cuerpo, creo que fue acompañado por más, cuando metió y saco de manera continua aquellos, a demás que yo me fui incluida prácticamente saltando, sintiendo como perdía la conciencia y todo el sentido común. Ya fue suficiente. Metí mis manos entre sus jeans aun abrochados y agarre su notable erección. Gimió en la piel de mi cuello la cual devoraba. El en venganza metió dos dedos, jadee más fuerte.

-Ariel por favor…- pedí agarrando más fuerte su miembro. El parecía ceder pero no del todo.

-Pídemelo.- dijo de una forma un tanto retorcida.

-Ariel… te lo pido.- me tomo unos minutos más de lo que pensé, pero logre decirle lo que quería.

Sin esperar mucho mas arranco la parte inferior que me cubría, dejándome expuesta ante sus obscurecidos ojos y sus jeans los quite de manera frenética. El busco en la parte trasera de su ropa, sacando un preservativo el cual se coloco como todo un experto. Viniendo de él no me extraña. De nuevo y antes de todo, me tomo del trasero haciendo que enrollara mis piernas en su espalda, y con un movimiento entro en mí. Ambos soltamos un gemido ante aquello.

Entro y salió, salió y entre, más que bienvenido estaba a que hiciera aquello… más de lo que pensé. Sus embestidas hacían que todo mi mundo diera vueltas y sus labios me hacían escapar de la realidad. Todo mi cuerpo quemaba en llamas y todos sus toques avivaban más el fuego inexistente que dejaba la fricción de ambos cuerpos. Toque, sentí, pedí mas, lamí, probé, deguste, mordí… todo lo que pude, su cuerpo era encantador y demasiado comible para cualquiera. Algo dentro de mi no le gusto aquello… él sería solo para mi.- rugió una voz en mi subconsciente. Agite mi cabeza ante aquello. ¿Desde cuándo soy posesiva?

-Ariel.- gemí contra sus labios, mientras embestía con más fuerza y más rápido. Sus labios pellizcaron mi pezón y otro grito se escapo de mis labios.

-Allison.- jadeo él. Lo mire hipnotizada. Su rostro adorable había cambiado por completo, a uno de un hombre y sumamente excitante, acompañado de una ligera capa de sudor y el ceño tenuemente fruncida a causa del esfuerzo. Cuando sus labios se fruncían para luego dejar escapar un gemido, hacían que mi ritmo aumentara. Su cara de estoy-a-punto-de-llegar, no tenía comparación con la de nadie.

El ritmo aumento a uno casi frenético, haciendo que esta vez chocáramos contra la pared, su cuerpo se recostó contra el mío… haciendo que nuestros pechos se unieran, nuestros cuerpos no los separa nada y nuestros rostros estuvieran a milímetros. Su mirada clavada en la mía hizo que no pudiera más y con una última embestida realmente fuerte. Llegue. El me acompaño luego de otra más.

Caí derrotada contra su pecho y el nos sostenía contra la pared. Oía sus latidos y estoy más que segura que el escuchaba los míos, ambos galopaban fuertemente al mismo ritmo y con la misma dureza. No sé cuánto tiempo paso, tal vez me quede dormida. Pero pude sentir como el salía de mi… haciendo que quedara un extraño vacio. Para luego tomarme como una bebe y llevarme hasta dejarme sobre una cama, donde el se situó a mi lado y yo por instinto me recosté sobre su pecho. Lo último que supe fue como sus labios se posaban en mi frente y un suspiro inundaba la habitación.

-Eres más perfecta de lo que pensé… te amo.- y no supe nada más porque fui arrastrada por los brazos de Morfeo. 


Al fin pude publicar la tercera parte de este mini-fic. ¡Wi! Estoy que bailo, ni se imaginan cuanto me costo siquiera escribir el primer párrafo, según Emma quedo perfecto. ¿Que dicen ustedes? No me quejo, pero no soy experta en este tipo... así que mi opinión prácticamente ni cuenta. En fin, se que les ha gustado mucho esto así que por eso me force mucho a continuarlo, tal vez por eso tarde... pero ya lo tienen acá, lo acabe hace como diez minutos. Aja, no diré mucho porque creo que ahorita me iré a ver series o no se que. Me largo con el permisito de ustedes. Las quiero muchísimo a todas se me cuidan y chaii :3

miércoles, 27 de abril de 2011

Love is a game, you say so play me...TwoShoot


¡ES UNA MALDITA!

Lo hizo a propósito. Lo se, puede que sea un poco lento. Pero lo pude notar perfectamente, cuando su mirada destello maliciosamente al traerme las cerezas. ¡Pff! Yo soy el amo y señor de la maldad en ese instituto, se cuando alguien quiere jugárselas contra mi. ¿Pero esto? Se paso de la raya. Es caer demasiado bajo... Con que cabeza pudo calentar un hombre y luego dejarlo hasta la mitad. Eso no se hace. Me las pagara. Puede estar de infarto esta mujer, pero no dejare que se salga con la suya.

Este juego a penas inicia.

Cerré los ojos con fuerza y suspire con todas mis ganas. Mi entrepierna me estaba volviendo loco. ¡Ah! Maldita, lo diré hasta que me canse. Piensa en cualquier estupidez... como la vez que te cojiste con Carly la puta esa de cuarto año. Perfecto. De verdad ayudo, me sentí mas libre y calmado. Mi erección murió rápido. Le recomiendo hacer eso a todos los hombres, cuando pasan mi situación. A mi siempre me ha funcionado. Con las mas zorras que me he acostado hace que se me quiten las ganas de todo. Porque en realidad yo solo me he acostado con esas tipas por compromiso, demasiado patéticas... me han hasta rogado para hacerlo, para que al final todo el mundo se entere que se acostó conmigo. Que aunque suene pretencioso les sube la popularidad, es completamente cierto. No hago esto con todo el mundo, tengo un poco de dignidad... gracias.

Abrí los ojos y mire a mi al rededor. Allison aun no regresaba. Okey, ahora debo formal un buen plan de venganza. Tal vez no fue inteligente hacerla ponerse ese traje... pero se ve malditamente sexy y ¡Ah! cada una de sus curvas me matan. Imagínense que cuando llego con unos jeans ajustados y una camisa de tirantes ya se me había hecho agua la boca. Desde que vi por primera vez a esa rubia caminar por el instituto con una falda corta de jean y una blusa ajustada... mi mundo se vino a bajo. Sin duda una de las mujeres mas... ¿que palabra puedo decir sin que suene vulgar? Solo diré hermosa.

Una sonrisa de lado se dibujo en mi rostro... ya se que haré. Digamos que si lo que quería era intentar jugar en mis reglas, ahora yo intentare jugar en las de ellas.

Allison entro con una sonrisa maquiavelica y las manos cuidadosamente posadas a cada lado de su cintura. Su mirada se dirigía de mi pecho a toda la habitación. Pude notar un poco de nerviosismo surcando su rostro. Pero preferí hacerle creer que no note, absolutamente nada. Mi sonrisa era contagiosa y como la de un pequeño niño inocente... de acuerdo, tal vez sobre actuó, pero siempre funciona. No con ella, pero comúnmente.

-Bueno, olvidemos todo este asunto.- soné un poco cantarino... hasta a mi me asusto eso. Respire profundo y me calme.

-Mmm... de acuerdo.- no sonó convencida. Lo note, arruine su hermoso plan. Dos puntos Ariel, Uno y descontando Allison. No joda soy el mejor. Soy competitivo así que no molesten.

-Ahora...

-¿Hay mas?- espeto sorprendida. Si ella se imaginara.

-Ps claro. ¿Que creías que todo seria rápido?- pregunte con un tono ofendido.

-Si.

-Estas equivocada. Menos mal que me tienes a mi, para que no quedes mal ante todos.- mi tono fue petulante pero tuve que detenerme. La cagaría y luego no habría marcha atrás- Siempre que lo necesites, lo haré.- la mire a los ojos y sonreí sin mostrar los dientes. Su expresión se volvió desconcertada y luego giro la mirada.

-Aja.- siguió esquivandome y mirando un punto por sobre mi cabeza.

-Ahora quiero que toques para mi.- ronronee con una chispa de dulzura. Ella me miro sin entender y luego que entendió, trato de hacerse la indiferente... pero pude notar perfectamente como en un momento se ponía nerviosa.

-¿El que?- se mordió el labio. Bingo.

-El piano.- solté sin mas. No iba a andar con rodeos.

-¿Como sabes...- no la deje concluir.

-Una tarde te oí en clase de música cantando y tocando.- mis recuerdos me llevaron a aquel día. Donde por destinos de la vida, pude ver como sus dedos fluían por las teclas y su voz inundaba la habitación. Era como un ángel, un endemoniado ángel que solo vino a joderme la vida.

-¿Me escuchaste?- pregunto con los ojos muy abiertos y haciendo que sus mejillas se tornaran de un adorable color rojizo- Que vergüenza...- me esquivo y se abrazo a ella misma.

-No te avergüences... fue simplemente perfecto.- la alague con sinceridad.

-Gracias... pero no tienes un piano.- se excuso, creyendo que no tenia todo preparado. Bueno no tenia un carajo preparado pero agradezco que mi madre tocara el piano.

-Sígueme.- la tome de la mano entrelazando sus dedos con los míos y la guié por la casa. Recorrimos el largo pasillo, pasando tres puertas. Hasta que llegamos una de color negro, tome el pomo dorado y de un movimiento abrí la puerta.

Encendí la luz y al segundo todo el cuarto estaba iluminado. La pared del ala oeste estaba completamente forrada por una estantería llena de libros hasta el tope, un gran ventanal situado en el lado este, al fondo un piano de cola negro y un chello justo a su lado, en otra esquina un violín y por ultimo un arpa. Entrar a esta habitación solo me daba escalofríos, recordar que todo esto pertenecía a la mujer que me dio la vida. Pero luego de su muerte mas nunca entre en ella o siquiera puse un dedo en algún instrumento. Ella pasaba horas y horas acá tocando y enseñándome a tocar. Sacudí mi cabeza de un lado a otro eso solo me traía una etapa de marica, tipo emo corta venas así que es mejor dejarlo hasta acá.

-Es espectacular.- susurro Allison aun envelazada por la belleza del piano. Una sonrisa triste surco mi rostro.

-Lo se... ven.- la volví a jalonear como un niño pequeño e hice que se sentara para que tocara, me senté a su derecha y la mire. Se mordía el labio nerviosa y tenia las manos en el aire como si fuera a iniciar... sin embargo sus dedos seguían sin presionar las frías teclas. Tal vez por algún temor.

-No lo se...

-Hazlo te prometo no burlarme...- prometí solemne, la mire serio. Ella lo noto ya que su mirada se trabo con la mía por unos segundos, para luego rehuirla y exhalar.

-No se que tocar.- se encogió de hombros aun impasible.

-Ve toca lo que quieres... tocare algo corto yo y luego tu ¿Te parece?- propuse con una amplia sonrisa. Sus ojos verdes me miraron un momento con duda pero luego asintió.

Me posicione frente a las teclas y suspire. Tanto tiempo sin siquiera oír música. Al final deje caer mis manos sobre ellas, las notas explotaron en algún lugar de mi subconsciente y al segundo tocaba como todo un experto. Como si no llevara cinco años sin siquiera observar un instrumento. Me sentí de alguna manera en casa, todas mis penas se borraron por un segundo y una sonrisa de felicidad se estableció en mi rostro. La música fluyo por dos minutos y no lo soporte mas, me detuve abruptamente. No podía volver al pasado. Sino me pondría con mis patetiqueses. Se un hombre.- me grito una voz en mi mente.

Mire a Allison sus ojos prácticamente se salían de sus cuencas pero no pronunciaba palabra alguna. Si yo también me quede asombrado de que haya hecho esto.

-Ahora tu.- la volví a incitar con una sonrisa falsa. Mi yo interno solo me insultaba y me abofeteaba. No tengo idea solo lo hacia, pero mi cabeza palpitaba. Había una disputa interna entre dejar de ser tan malditamente cabrón o solo seguir con mi plan.

-¿Donde aprendiste?- sus ojos chispeaban con intensidad y su boca seguía algo entre abierta.

-Mi madre me enseño.- mire un momento al frente y mi sonrisa se torno ausente al igual que mis pensamientos. La mire de nuevo- ¿Tocaras?

-De acuerdo.- acepto esta vez sin chistar. Se posiciono, aclarando su garganta y dejando que la música de nuevo inundara la habitación. La mire embelesado... demasiado irreal para aceptar.

Take a breath,
I’ll pull myself together.
Just another step until I reach the door
you’ll never know the way,
it tears me up inside to see you
I wish that I could tell you something to take it all away.

Sometimes I wish I could save you
there’s so many things that I want you to know
I won’t give up till it’s over
if it takes you forever, I want you to know


Reconocí a la canción de Save you de Simple Plan. Su vos me calaba hasta lo mas hondo y su profunda mirada me idiotizaba. No podía dejar de admirarla de perderme ante su canto de sirena... porque para mi eso era su voz. Quería acercarme tomarla entre mis brazos y hacerla mía... dejar que todo esto de la apuesta se fuera a la mierda. ¡NO! Que cosas tan idiotas pienso, todo esto lo hago porque no la soporto y quiero que reciba su merecido por... por... por ser tan putamente ella. ¡AH! Joder.

When I hear your voice,
it’s drowning in the whispers
your just skin and bones
there’s nothing left to take
and no matter what I do

I can’t make you feel better
if only I could find the answer
to help me understand


Sometimes I wish I could save you
there's so many things that I want you to know
I won't give up till its over

if it takes you forever, I want you to know

[that] If you fall, stumble down,
I’ll pick you up off the ground.
If you lose faith in you,
I’ll give you strength to pull through.

Tell me you won’t give up,
cause I’ll be waiting here if you fall
you know I’ll be there for you


if only I could find the answer,
to take it all away

Sometimes I wish I could save you
there's so many things that I want you to know
I won't give up till its over
if it takes you forever, I want you to know

El tono de sus palabras subían y bajaban. En ciertas ocasiones sentía rabia en sus ellas. Pero no me atreví a cuestionarla. Estaba tan metida en su canción. Tuve que hacer un esfuerzo inhumano por no tomarla... tengo que, PERO NO PUEDO. Carajo, sigo preguntándome porque se lo prometí. Su mirada seguía anodada con la mia, en ningun momento se separo

ohh, ohh
I wish I could save you...
ohh, ohh
I want you to know...
Ohh, ohh
I wish I could save you...

No pude retener mas su mirada y suspire. Ella siguió mirándome sin importar que fuera muy obvio. 

Sin que ella cambiara de posición. Volví a girarme y de nuevo deje que mis ágiles dedos pasearan, tocando una canción algo cursi pero lo suficiente para la situación. Ella reconocio la cancion y de un minuto a otro acompañaba mi danza sobre el teclado. 

I remember what you wore on the first day
You came into my life and I thought
"Hey, you know, this could be something"

'Cause everything you do and words you say
You know that it all takes my breath away
And now I'm left with nothing

La canción de Two is better than One fue aquella que llego a mi mente. Sentí que mi alma se entrego ante aquello. ¿De verdad? ¿Desde cuando yo canto canciones románticas? Esta bien lo soy.

So maybe it's true
That I can't live without you
Maybe two is better than one
There's so much time

To figure out the rest of my life
And you've already got me coming undone
And I'm thinking two is better than one


Cantamos juntos. Y aunque suene algo gay, nuestras voces combinaban haciendo que sonara mas bonita de lo que era. Lo peor de todo es que es cierto. Sin ella no soy nadie.

I remember every look upon your face
The way you roll your eyes
The way you taste
You make it hard for breathing


'Cause when I close my eyes and drift away
I think of you and everything's okay
I'm finally now believing


Aquellas palabras sentí que llegaron y tocaron mi corazón. Mi frió y oscuro corazón. El que pensé que había muerto luego de tantas tragedias en mi vida, sentí como palpitaba retumbando en mis oídos y mi pulso se asemejaba a este mismo.

That maybe it's true
That I can't live without you
Maybe two is better than one

There's so much time
To figure out the rest of my life
And you've already got me coming undone
And I'm thinking two is better than one
Yeah, yeah


Siempre dos es mejor que uno. Siempre. Aunque trate de negarlo. ¡Oh mierda! ¡Oh mierda! ¿Que me pasa?

I remember what you wore on the first day
You came into my life and I thought, "Hey,"

La mire a los ojos y sonreí de medio lado. Recuerdo que en cierta forma eso fue lo primero que le dije al verla. Sus orbes esmeralda me escrutaban aquella mañana y su sonrisa blanca estaba presente. Entonces solo pude susurrar un "Hey" y ahí sentí que todo mi mundo cambio. 

No se como, no se en que momento. Pero de un segundo a otro ya no estábamos tocando el piano, solo nos besábamos frenéticamente mientras mis manos la atraían a mi y ella solo despeinaba mi cabellera. Su aliento me inundo y pude sentirlo como el mas dulce.

Algo dentro de mi gritaba "ESO CAMPEÓN TU PLAN VA PERFECTO, VAS GANANDO TRES A UNO". 

Pero otra parte solo me decía "ESO NO ES LO QUE QUIERES"

Sin embargo mi yo interno sabia que esto se estaba saliendo de nuestras manos. En mi mente solo resonaba ¿Entonces que viene ahora? 


¡AH! No se que hacer con Ariel. Pero bueno. Si okey, lo se. Les dije que esto seria un TWOSHOOT pero se los juro me entro la inspiración y ahora sera mas largo. No se cuantos caps me llevara. Tal vez cuatro o cinco. Pero sera mas largo. Un mini-fic. Se que antes dije que tenia un lenguaje sucio pero no me refería a eso, sino en el cap del LEMMON tendrá un lenguaje que tal vez NUNCA USO y me hace sentir no se como rara. Pero bueno ¿les gusto? Díganmelo para continuar o solo dejarlo hasta acá. Ustedes deciden. Yo me voy ando medio dormida, advierto no se como quedo no lo he corregido así que perdónenme esta. Las quiero muchísimo a toditas se me cuidan y chaii :3

domingo, 24 de abril de 2011

Love is a game, you say so play me...TwoShoot


-Hazlo.- pidió su voz grave, mientras me miraba desde el sillón con una sonrisa de lado. Es un maldito.

-No.- gruñí con fuerza.

-Que lo hagas.- volvió a repetir esta vez con un tono mas ligero.

-Ya te dije Ariel, no lo haré.- contraataque con seriedad. Ni aunque me pagara lo haría.

-Una apuesta es una apuesta.- se encogió de hombros con su todavía mirada divertida.

-Eres un...- grite señalándolo con mi dedo indice. El agrando sus ojos y espero a mi fuerte insulto. El cual me tuve que tragar. Cerre mi boca de golpe y le lanza dagas con los ojos.

-¿Soy un que?- me reto con una ceja alzada y un asentimiento para que prosiguiera. JURO POR DIOS y la SANTA VIRGEN, que si mi orgullo no fuera tan grande ahora estaría abofeteandolo, pateándolo y escupiéndole su linda cara.

-Un encanto.- escupí aquellas palabras. Nunca, repito NUNCA, aunque me estuvieran amenazando con una pistola sobre mi sien diría aquello... primero me corto cada extremidad del cuerpo.

-Lo se cariño, ahora ve a hacerlo.- continuo con aquel tono tan engreído que he odiado desde que lo conozco... para mi desgracia.

-Aja.- espete con cansancio. No iba a lograr zafarme de esta, a demás que Ariel es la persona mas testaruda en todo el mundo y sobre todo arrogante. No haré que se suba su ego.

Camine con pasos fuertes y cerré con todas mis fuerzas la puerta tras de mi. Ese infeliz de mierda se arrepentiría luego de todo lo que me esta haciendo hacer. No iba a salir muy tranquilo luego de todo este espectáculo de cuarta. Se que me metí en una estupidez por estar apostando contra el, pero tenia cierta esperanza. ¿Y cual fue la apuesta? En que podría seducir al apuesto profesor de filosofía, antes de que el sedujera a la profesora de música... LO PEOR DE LA SITUACIÓN, es que el muy cabrón hizo trampa porque desde hacia mucho ellos se habían acostado y la tenia comiendo de la palma de su mano.

Yo me deje caer por su maldito juego y ahora estoy aquí en su casa. Pagando las consecuencias y cumpliendo mi palabra. Siempre he sido una mujer que cumple lo que promete... ¡Joder! Porque tiene que ser así. Odio ser tan recta en mi moral, debería mandar todo al infierno y ya. Sin remordimientos ni problemas, pero no puedo. Se que se preguntan dos cosas ¿Como me metí en esta apuesta? y ¿Cuales son las consecuencias?

En primero todo ocurrio ya que desde que tengo uso de razón, ese imbécil, me ha molestado, jodido y humillado. Tambien yo he hecho lo mio, pero lo que el ha logrado hacer con los años... no tiene comparación. A demas que el ama verme fuera de mis casillas y literalmente echando humo por las orejas.

Mis consecuencias, ser su esclava un día completo.Todo lo que me ordene, pida o desee debo cumplirlo. Con una sonrisa patética y sin insultos o el hará que todo esto de la apuesta se haga mas publico. No me molesta que todos sepan, que intente seducir a un maestro... menos al Señor Bryson que esta como para tirarsele enzima. Es demasiado perfecto y el profesor mas amargado de todos. Es muy recto y le gusta que todo este como el lo desea, sino grita y cualquiera que este en su campo de visión en ese momento... puede comenzar a rezar un ave maría y despedirse de la humanidad. Yo casi lo logro, estaba solo a un segundo de que cayera ante mi... se los juro. Me llamaba por mi nombre, me miraba demasiado y al acabar una de sus clases estábamos demasiado juntos, casi besándonos... HASTA que entro el infeliz de Ariel el cual hecho una furia me saco de aquella aula, para luego cambiar su personalidad de una manera demasiado radical canturreando emocionado, que el había ganado esa apuesta. No fue hasta que programamos el día y el lugar, que mi mejor amigo me dijo lo de la profesora de música... mi mejor amigo es el mejor amigo de Ariel también. El cual casi lo amenaza de muerte para que no me contara nada, ese día el me lo iba a contar todo para que ese tramposo obtuviera su merecido... pero no logro estar unos minutos antes conmigo. Entonces todo su plan se vino abajo.

Entonces, acá me tienen. Una esclava por 24 horas de un chico que cree que puede llevarse a todo el mundo por delante, que tiene a todas las chicas a sus pies, que es el mas altanero de todos, que siempre a mantenido una actitud irónica y frívola... que simplemente es un chico malo o también conocido como el playboy. Porque el muy cínico aparte de todo se acuesta con todas las chicas que se le ofrezcan. Pero eso en nuestro trato estuvo específicamente dicho que no me podría ordenar a tener algún tipo de relación sexual con el. Ninguna. Pensándolo bien eso suena perfecto, puedo hacerlo sufrir bastante con eso, sera muy divertido.

¡Oh! Olvide decirles que es lo que el quiere que yo haga y que yo me rehusaba hacer. Es ponerme un traje que escogió para mi. Me acerque a la cama y lo pude ver. ES UN DESGRACIADO. No va pensar en verdad que yo usare eso... Recuerdalo, el plan.- susurro una voz en mi mente y asentí. Es perfecto. Me despoje de mi ropa en un segundo y al otro ya estaba utilizando su elección. Un short tan corto que cualquiera creería que es parte de ropa interior, en la parte superior parecía que fuera algún tipo de bikini... muy pequeño apenas cubriendo mis pechos, ¡Ah! de cereza de pastel unas medias de red con unos tacos tan estilo de cabaretera que cualquiera en su sano juicio pensaría que podría matarse con ellos.

Amarre mi cabellera rubia en una cola alta y me mire al espejo. Mis piernas se veían largas y cremosas, mis senos resaltaban de una forma que parecían implantes y estaba mucho mas alta... teniendo en cuenta que mi estatura es de un metro cincuenta y nueve. El me lleva casi dos cabezas así que sera un poco mas fácil enfrentarlo ahora. No es que antes no lo fuera, pero cuando me siento mas alta... mas poderosa me siento.

Suspire una ultima vez, antes de salir de aquel cuarto. Esto no seria NADA fácil, algo me dice que esto sera interesante. Ariel seguia acostado de largo en el sofá apoyado en el codo y con una mirada que podria derretir a un iceberg... por suerte yo no caigo y nunca caere en sus redes. No soy tan idiota para no darme cuenta. Le hice una mueca de reproche.

-Hermosa, hermosa.- me alago con una sonrisa de lado.Mis ojos lo miraron con odio, luego me cruce de brazos.

-Aja y ¿ahora?- pregunte con cansancio. Sus perfectos ojos azules me siguieron escrutando de pie a cabeza sin pena... en realidad lo llevaba haciendo desde que entre en el la habitación. Es un depravado.

-Por que no vas y buscas las cerezas que están en la cocina...- pidió feliz. Bufe y comencé a caminar en dirección a la cocina. Pude oír como carraspeaba, gire a verlo- Por favor, camina con actitud.- ¡Maldito mil veces! Me las pagaras. Gire sobre mis talones y camine moví mis caderas de una forma tan descarada, al igual que mi cabello. Llegue a la cocina y tome el bol con el contenido, para luego regresar justo al lugar donde estaba.

-Mmm ¿Ahora?

-Quiero que me des de comer.- dijo aquello como si hablara del clima mientras se encogía de hombros. Okey, esto es lo mas raro que me han mandado a hacer. Creo que se que puedo hacer... Soy una maldito genio. Me acerque con mis descarados pasos seductores, me posicione a su lado y lo mire desde mi lugar. El me taladraba con sus brillantes ojos azueles. Me agache lo tome de los hombros para luego pedirle permiso. Me senté y luego deje que su cabeza descansara sobre mis piernas. El me miraba algo sorprendido pero parecía que no le incomodaba es mas le agradaba.

Puse el bol en la mesita de nuestro lado y comencé a darle cereza por cereza. Ninguno decía nada, el mantenía la vista fija en algún lugar en el techo con una mueca un tanto incomoda y yo solo me enfocaba en detallar su rostro. Pómulos altos y rosados, nariz perfilada, piel tan pálida como la nieve, cabellera azabache lisa cayéndole sobre la frente, ojos azul cielo, labios carnosos y rojizos... Okey lo admito, su rostro es muy adorable... pero su actitud es una mierda y no me dejare joder como una idiota por este cretino.

De vez en cuando su mirada se trababa con la mía pero el la esquivaba y regresaba a sus pensamientos. Otra buenísima idea se me vino a la mente. Por "errores" del destino y su momento despistado hice que todas las cerezas cayeran... sobre el y el suelo. Unas soltaron un liquido rojizo sobre el. Sonreí, perfecto.

-¡Oh que torpe soy!- exclame con un tono fingido. El no hacia nada solo me miraba. Estaba extraño la verdad. Pero no le di importancia- Siéntate, iré por algo para limpiar.- me levante rápidamente y camine hasta la cocina tomando un paño. Regrese y lo mire, estaba sentado con una sonrisa extraña y me miraba.

Sonreí maliciosamente bajo su mirada acusatoria. Me acerque con mis pasos que estaban comenzando a salirme mas naturales, arrodillándome en el suelo y comenzando a regresar las cerezas al lugar donde estaban. Mis movimientos hacían que mis pechos se movieran mucho. El mantuvo su mirada fija ahí, lo pude sentir. Recogí todas hasta que llegue al lugar entre sus piernas, habían varias. Tome sus dos rodillas y mientras me mordía el labio me incline para que pudiera ver todo lo que quisiera... lo cual nunca podría tener. Las recogí una por una, su intensa mirada me hacia sentir desnuda y su sonrisa estaba desapareciendo convirtiéndose en una nerviosa. Cuando termine note como su pecho y su entre pierna estaban manchadas con el liquido.

Su torso se veía perfectamente a través de la camisa blanca y que decir de su entre pierna... ¡OH SANTO DIOS! Concéntrate. En fin. Tome el paño y con decisión comencé a restregar su bien trabajado abdomen... pero lo hice con mucha lentitud, tomándome mi tiempo y haciendo que el se removiera de cierta forma incomoda. Mi sonrisa se agrando mas. Fui bajando hasta justo el lugar que sabia que lo haría enloquecer, lo frote con un poco de fuerza y tal vez toque de mas. Pude sentir completamente su erección. Mierda ahora si que yo enloqueceré ¿En que momento las cosas se salieron de control? No importa, yo no soy débil y no me tirare a sus brazos. De entre sus labios se escapo un gemido, luego fueron varios y me agrado saber que estaba haciendo lo mas malvado que se me ocurrió. Estuve en eso durante un par de minutos, restregando hasta que sin mas aparte la mano.

-Listo creo que esta limpio.- dije con una amplia sonrisa. Sus ojos que antes estaban cerrados se abrieron de golpe y su boca se abrió en una clara "O". Luego me levante deprisa y lleve al bol a la cocina sin mirar atrás.

Hay tienes maldito Ariel una cucharada de tu propia medicina. Siempre hay que creer en este dicho "Nunca calientes, lo que no te vayas a comer".


¡Lo se! Ah, no se que decirles. Tenia tanto tiempo sin escribir cosas así, que me siento rara. Si queda extraño entiendanme. No soy experta en esta clase de lenguaje sucio o situaciones... hago lo que puedo pero en fin. Con exactitud no se para cuando la siguiendo parte. PERO AVISO este TwoShoot contiene LEMMON luego no quiero algún tipo de quejas o comentarios ofensivos. Cada escritor se expresa a su modo y escribe a su preferencia. Que mas les puedo decir. Se que no he publicado nada de Rosa Negra pero hago lo posible, tenganme paciencia. Ahora si me largo. Las quiero a todas se me cuidan y chaii :3