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jueves, 14 de abril de 2011

Uno y uno es igual a Tres


Capitulo 14: Ella es perfecta

-Eres un tonto.- reímos ante aquello, mientras golpeaba ligeramente mi hombro. Me gusta verla sonreír es diez veces más hermosa y me hace creer que ella simplemente no es real. 

A veces pienso que todo esto es un sueño, que ni siquiera la he conocido y que en realidad la amiga de Liam es solo una abominación de la naturaleza que solo hará que al final me suicide gustoso. Pero no, sé que es real cuando toca mi piel y millones de descargas eléctricas recorren mi piel y cuando puedo sentir como me desnuda el alma al pasar sus orbes grises sobre cada tramo de mi cuerpo. 

-¿Caminamos?- susurre un poco ido, tal vez un poco de aire no nos haría mal. Le tendí mi mano cuando ya estuve de pie. 

-Por supuesto.- respondió veloz, tomando mi mano. La ayude a estar en pie y sin mas emprendimos una marcha lenta por la orilla de la playa. 

Todo parecía una película... demasiado perfecto. El mar, el viento, el atardecer, su mano entrelazada con la mía y ella, sin dudas como en uno de esos momentos románticos sin igual, tal vez si lleváramos mas tiempo conociéndonos lo haría... al diablo lo quiero hacer ya, pero no puedo. No me digan que soy gay o algo, simplemente la respeto. Cosa que nunca he hecho con una mujer, estoy seguro que si de esto se llegan a enterar mis amigos se burlarían de mi... malditos infelices. 

-Si la vida fuera como este lugar, seria perfecta.- cuestione sin apartar mi vista del mar. Es cierto, seria yo mismo y dejaría mi fachada. 

-Sí, seria esplendida.- me aseguro dulcemente. Deje que aquellas palabras se guardaran en mi corazón. ¿Cuantas veces debo asegurar que esta mujer es perfecta? Y si un dado caso ella solo me necesita, yo correré hasta sus pies y haré lo que me pida, protegiéndola y dejando que ella me pisotee si es lo que desea. Sentí como apretó ligeramente nuestro agarre, una sonrisa boba se dibujo en mis labios. 

Cualquier persona que nos viera así de esa manera caminando, no dudaría en pensar que somos novios. Como quisiera que esas suposiciones fueran completamente acertadas. Como lo deseo. Pude sentir como sus manos temblaban y trataba de mantener la sonrisa en su rostro. Ahí recordé lo destruida que estaba. Me detuve y hice que ella también lo hiciera. Me miro sin entender pero hipócritamente trato de mantener la mirada. 

-¿Qué?- pregunto algo ida y con un raro tono rasposo. Ella trato de evitarme un segundo, lo note, no quería hablar de ello solo se camuflaría con sonrisa falsas y risas extrañas.

-Nada, nada.- reí divertido y amargo de la situación, solo gire mirando el camino de nuestras pisadas que se iban borrando lentamente con las olas- Creo que es mejor que regresemos.- chasquee la lengua lo que menos quería lo tenía que hacer.

Asintió sin mirarme bajando la cabeza. No me moví, tal vez por el simple hecho de que no estoy preparado para dejarla ir así de destruida y mal. No puedo verla así, es demasiado duro. Tome su barbilla y la hice mirarme, clavando mis ojos con insistencia ella no aparto el rostro.

-Dime qué te pasa, estas muy callada.- solté dulcemente, tratando de hacerla hablar. Basta de rodeos. 

Ella no dijo absolutamente nada, sus labios se contrajeron un poco y sus pupilas se dilataron al punto que solo creí ver gris. Tal vez ella cree engañarme pero no, no lo ha logrado ni por un solo minuto, tal vez soy demasiado imbécil pero si se trata de ella... todos se pueden ir al mismísimo carajo

-¿Tus amigos verdad?- no fue tanto pregunta, más bien fue una afirmación que sabia la respuesta, pero igual quería oírla de sus labios. Ella luego de unos minutos asintió, con una expresión que me quebró el alma y no pude hacer nada más que abrazarla con fuerza y ocultar mi rostro en su cabellera, tome aire aspirando su exquisito aroma... dejando que ella se desahogara, pude sentir como mi camisa se mojaba por sus lagrimas... no me importo. Acaricie su espalda con delicadeza y la reconforte un rato con mis palabras. Me dolía en lo más profundo oír sus sollozos y saber que nada de esto sería así si yo no hubiese cometido la brillante idiotez de entrar a su casa así como así. 

Espere lo suficiente, cuando note que su respiración ya no era tan agitada y lo único que se oía eran las olas del mar. La separe un poco de mi sin soltarla y clave mi mirada en la suya.

-¿Te sientes mejor?- trate de sonar precavido, no quería que llorara de nuevo. Acaricie con delicadeza su mejilla. Por un segundo ante mi toque ella cerró los ojos, antes de suspirar.

-Un poco.- respondió un poco más segura y me agrado, tal vez si ayudo todo esto. 

-Bueno ahora si nos debemos ir, sino sé que tus amigos me mataran, ¡literalmente! LO SE, lo presiento.- aligere el ambiente con mi comentario. Pero lo que dije fue cierto y muy bien oculte mi temor. 

Deje que todo eso quedara atrás y tome su cintura posesivamente, un gesto de que no quería que le pasara nada... y mientras yo esté ahí no permitiré eso. Ella paso un brazo por mi espalda y recargo su frente en mi hombro. Se sintió tan bien. Pose mi cabeza ligeramente sobre su cabellera y comenzamos de nuevo nuestro recorrido. Ahora sí que parecemos una pareja.

Llegamos al auto y con actitudes de caballero que no sé de dónde carajos saque, le abrí la puerta ayudándola con una mano, ella rió suavemente y acepto mi ayuda. Luego entre yo y sin más arranque, ya todo estaba oscuro, seguro debían ser las 7 p.m. o un poco más temprano... solo que no quiero que se aleje de mi lado pero debo dejar de ser tan acaparador. Ella tiene una vida y yo aun no estoy en ella, solo soy un proyecto dado por su mejor amigo. No sé cuantas veces debo agradecerle a Liam por todo esto. Aparque al frente de su entrada, todo estaba tranquilo y las luces del exterior apagadas. 

-Ya sabes Kay, no mas lagrimas.- le dije firmemente, no aguantaría volver a verla así sin yo acompañándola entre lagrimas. 

-De acuerdo.- suspiro para luego hacer un pucherito, que si me preguntan fue el gesto más adorable que vi en el mundo. Reí ligeramente y bese su frente durante un tiempo más del necesario, mientras la abrazaba con ternura. Es tan pequeña- Por cierto el miércoles te aviso, como serán todo eso de las salidas.- tomo de nuevo su actitud tan grácil y feliz.

-De acuerdo, nos vemos el miércoles.- bese una última vez y deje que bajara. 

Me despedí de la mano y arranque. Hoy si obviamos las lágrimas y que casi me descuartizan, fue un día perfecto y no aguanto para que sea miércoles... tanto así que podría ponerme a saltar como niñita de cinco años. Soy patético. 

Cuando me detuve en un semáforo revise mi celular que había dejado en el auto. Cinco llamadas de Phil, tres de Ben y un mensaje de voz. Los ignore a todos, no tenía ni un poco de ánimos en ir a beber hoy, solo quiero dormir y soñar con todo lo ocurrido. Dios santo, parezco una mujer enamorada. 

Llegue a mi casa, estacione a Marilyn en la entrada y camine directo a mi habitación, ignorando algunas voces que me llamaban... supongo que el mayordomo o no se ni me interesa. Al entrar a mi habitación pude ver como Sam estaba ahí utilizando mi computadora y se reía de algo que le decían. No me molesto en lo absoluto, Sam como les habré dicho es la hermana menor de Ben bueno solo por unos minutos, porque son hermanos gemelos. En fin, ella es como mi hermana y créanme soy demasiado sobreprotector con ella.

-Sam.- la salude mientras pasaba por su lado y removía sus perfectos bucles rubios. Eso es algo que siempre me ha puesto a pensar, lo diferente pero iguales que son Sam y Ben, ella es rubia y tienes unos ojos aguamarina que te impiden apartar la mirada de lo hermoso que son, en cambio Ben tiene el cabello tan negro como la noche y los ojos azul cielo. Por otra parte sus rostros son exactamente iguales, sus proporciones... todo. Es algo extraño.

-Dickris.- me saludo con ese extraño apodo que me tiene desde hace años. Dick por idiota y Chris obvio por mi nombre. 

-¿Que te traen por estos lares oscuros?- pregunto mientras me tiraba a la cama y suspiraba. 

-Paseo un rato... ¡Oye! ¿Y esos suspiros?- rió divertida corriendo hasta mi lado y tirándose a la cama junto a mí. 

-Nada.- mentí mientras giraba la mirada.

-Sé que me ocultas algo, vamos dímelo Chris.- pidió haciendo pucheritos... no tan tiernos como los de Kay. 

-Nada, enserio...

-Bueno Christian sino me quieres decir no me digas... pero al final terminaras escupiendo la sopa...- sentencio con una sonrisa maliciosa. Me reí. 

-Claro, como tú digas.- concorde con ella en tono irónico. Ganándome un bufido de su parte y un golpe en el hombro. 

Me levante de la cama aun riendo y me acerque a la grabadora que tiritaba de mensajes de voces. Esto es una de mis rutinas cada noche. 

-Chris...- una voz chillona se escucho al otro lado, mientras un sollozo resaltaba. Sam se acerco y se sentó en el suelo al frente de mi, ya que yo me encontraba sentado en una silla meciéndome- Por favor, ven a mi casa te extraño... nada es sin ti, lamente haberte insultado y presionado por favor...- borre el mensaje. ¡Mierda! ¡Qué carajos le ocurre a esa chica! Acaso tiene problemas yo le dije que se alejara de mi. Maldita Courtney. Sam rió mi lado al ver mi expresión, ella más que nadie sabe cuánto odio a esa oxigenad de mierda. El siguiente mensaje sonó.

-Christian recuerda que debemos hablar, lo deje pasar pero necesito que mañana hablemos seriamente. Equis no me pondré muy serio pedazo de cabrón, hablamos mañana respecto a Kay... ojala te de un coma alcohólico.- termino el mensaje y quise matarme en ese segundo. Ahí viene de nuevo todo el asunto de Kay, lo sé por la mirada de Sam.

-¿Kay?- no la deje concluir y me pare para regresar a la cama- Así que así se llama.- siguió molestando mientras reía al final. 

-Déjame en paz.- le corte evitándola. 

-¡Oh por favor Christian! No seas infantil, lo supe en tu mirada... sé que se trata de una chica. No todos los días llegas con esa sonrisota y miradas empalagosas.- asintió al final. La mire ¿en serio me veía así? 

-Sí, bueno es una chica se llama Kassandra.

-¿Cómo es?- pregunto con su tono metiche del cual me reí, pero luego me calme y mire al techo imaginando su rostro en el. Su rostro de porcelana, acompañada de su cabellera de ángel, sus ojos hermosos y su sonrisa de ensueño. Suspire de nuevo como idiota enamorado. 

-Ella es perfecta.- dije con una sonrisa de oreja a oreja en el rostro. 



¡AH! tanto tiempo sin publicar esta historia, no tanto menos que la ultima vez pero también paso tiempo. Ustedes entienden. En fin, este sera el ultimo POV CHRIS, luego de este vienen puros POVS KAY hasta quien sabe cuando, pero espero que no me quede mucho... mentira horrible porque la verdad esta historia es super larga, any way, este cap va dedicado a mi querida MOSHA que se que ella ama esta historia... sobre todo a Chris y bueno al ser el ultimo de Chris quien no mejor para ella. Mas tarde queria hacer otra entrada pero lo veo casi imposible mañana tengo examen final de matematica y no tengo que ponerme a estudiar. No se si alguien leera esta historia pero me siento feliz que aunque sea tres la lean, porque me lo dicen y me sacan sonrisas con sus ocurrencias. Mañana hare otra de mis raras entradas y vere si me pongo a escribir ROSA NEGRA, porque ya llega semana santa y puro descanso NADA DE COLEGIO, suena demasaido hermoso ¿Cierto? Okey me emocione, en fin las quiero a todas se me van cuidando y chaii :3

Uno y uno es igual a Tres


Capitulo 13: Mi lugar secreto

Aparque frente a la casa de Kay y respire un par de veces, me siento sumamente idiota no le voy a pedir que sea mi novia o algo por el estilo, pero imagínense el simple hecho de tocar su piel hace que mi pequeño amigo quede tan duro como una piedra... es una situación BASTANTE complicada, más de lo que algunos creen, se supone que a esa chica la veré cuatro veces a la semana de una forma muy cercana durante un mes. Sera el paraíso echo infierno.

Baje del auto y camine hasta la entrada, volví a respirar esta vez más hondo... actuó como niñita en vez de un hombre que pronto se acerca su mayoría de edad. Toque un poco ya más decidido y espere a que me abriera... eso no ocurrió. Espere unos minutos mas y volví a tocar, pero nada. Tal vez no está en casa. Abrí la puerta y para mi sorpresa estaba abierta... lo sé esto es ilegal pero mis ganas de verla son mayores, el resto se puede joder. Entre a la casa y todo se encontraba tranquilo, vi en el sillón un bolso femenino me imagine que de ella. Camine un poco más allá hasta las escaleras... no subiría, eso ya es de locos psicópatas, me pregunto si lo que yo hago ahora no lo es.

Una música bastante movida llego a mis oídos... es ella. Camine con rapidez al lugar de donde provenía y sin hacer mucho ruido abrí la puerta. Quede pasmado con lo que vi adentro, una habitación grande tapizada completamente de un tipo de alfombra vino tinto, una pared llena de espejos, un radio el cual emite una canción de Avril Lavigne y cuatro tubos de bailarinas. Okey, esto es lo más raro que he visto en una habitación... mas de ese tipo de encontrar pornografía en el cuarto de tus padres o algo parecido. Lo que tal vez.... estoy absolutamente seguro que es eso, que me tiene sumamente pasmada, es el hecho de que en el centro del lugar una rubia con escasa ropa curvas perfectas movimientos sin iguales y ojos perfectamente grises... se contonea sin penas de la forma más jodidamente excitante que he podido ver en toda mi puta vida. Hablo en serio.

No la interrumpí. Aunque debí por lo menos llamar su atención, me siento un maldito pervertido... bueno de que tonterías hablo, lo soy aunque mi apariencia no lo parezca. Cada uno de sus movimientos, sus giros, sus toqueteos... todo, me llevaba a cada segundo al borde de la locura. Aquí entre nos, la piedra está a punto de estallar en mis pantalones y no creo ser capaz de contenerme... si sigo viendo semejante acto, lo haré y no habrá nada que me detenga.

¿Cuánto tiempo llevo viéndola? No lo sé, puede que segundos, minutos, horas, días, semanas.... y créanme eso no me importara, podría vivir así toda la vida. Ella es absolutamente perfecta o mi forma algo estúpida de decirle ella rebosa de adorabilidad. No importa qué situación, momento ella siempre lo hará a su manera y dejara a los demás deslumbrados sin notarlo. A mí si me tiene ante sus encantos. Sus movimientos en ese momento me tenían prisionero de la mirada, nada ni nadie es importante ahora.

No sé como todo fue muy rápido, la segunda canción que sonaba estaba a punto de acabar... cuando alguien apago el estéreo y de un movimiento los dos - Kay y yo - pusimos la atención en la persona que había echo eso. El rostro de ella estaba completamente espantado y su pose se volvió rígida.

-Qu…que…que…ha…- el chico que acababa de entrar trato en vano de formular una pregunta. ¿Quién es él? 

-Yo te lo puedo explicar Tommy…- ella se acerco lentamente al chico rubio con su expresión aun crispada. 

-Si…ps quiero oírla.- gruño el chico, apretando los puños y literalmente matándome con la mirada. Un escalofrió me recorrió de pies a cabeza. ¿Y si es su hermano? Mierda, estaré jodido al infinito.

-Tú sabes que, amo bailar, solo vine a eso y a Creik no le gusta que practique aquí, así que como no está y el cuarto estaba abierto, solo eso…- termino con un tono angelical, yo seguí intentando procesar sus palabras... pero la mirada del rubio, la historia y ella así vestida no me ayudaban en nada. 

-¿Y que se supone que haces tú acá?- el chico ese se dirigió a mí, no respondí solo lo mire un poco apenado. Un empujón fue lo que recibí de su parte, no me opuse... lo merezco por lo que hice. 

-Tom.- la voz de Kay llego a mis oídos- El no ha hecho nada.- me está ¿defendiendo? Tratare de no sonreír. 

-¿Qué no ha hecho nada?- pregunto sarcástico- Prácticamente te comía con la mirada.- espeto muy enojado.

-Cálmate, el no hizo nada verdad Christian.- de un momento a otro sin lograr entender el tipo este al cual responde el nombre de Tommy, se tiro contra mí y de un solo golpe me tumbo. Mi mejilla ardió como nunca lo había echo... tal vez me rompió el rostro. 

-Chris.- chillo Kay con terror. De verdad se está preocupando por mí. Ella en un intento trato de quitarme a su amigo de enzima pero no logro nada. De la nada un tipo alto y de cabellera oscura entro a la habitación y lo aparto con dificultad, así liberándome por fin de ese maniático.

-Cálmate amigo.- grito el chico que entro hace poco, mientras tomaba al tal Tommy por los hombros. 

-No, no lo haré.- siguió rugiendo. 

-Ya Tommy, tu sabes perfectamente que Christian no ha hecho nada.- Kay me miraba con temor y pena. Tal vez no debió decir mi nombre en voz alta. 

Llámenme loco o tal vez fue un palpito... no lo sé, sin embargo estoy completamente seguro que cuando ella solo menciono la primera silaba de mi nombre, el tipo de pelo castaño hizo una expresión de odio rotunda y literalmente los ojos se le pusieron rojo fuego. Ahora si estoy asustado, lo peor es que no puedo hacer nada... sé que pensaran que soy un cobarde o algo similar, pero siento que todo el cuerpo no me responde y que todos los músculos se me tensaron sin más, o tal vez se debe al hecho que no soy capaz de herir a Kay y si resulta que ese chico es un primo o su hermano o su mejor amigo... quién sabe, luego me puede odiar por eso y no estoy dispuesto a alejarme de ella. No ahora.

No supe en qué momento pero una pequeña mano me arrastro con una gran fuerza hasta casi el otro lado de la habitación, luego como se detenía justo al frente de mi y ponía sus delicadas manos en su cintura... con pose retadora. Mientras el tal Tommy y el otro tipo de cabellos oscuros parecían poseídos y trataban de acercarse a mí. Ella se los impidió. 

-Si le hacen algo, juro que los matare.- su tono destilaba tanta rabia que hasta a mi me puso los pelos de punta, esta mujer cuando quiere puede intimidar a quien sea- El no ha hecho nada, son ustedes los que se inventan cosas que nunca han pasado.- siguió aun colérica- No les permitiré que le hagan daño, se van de mi casa.- culmino entre dientes, mientras apretaba ambos puños a cada lado de su cuerpo. Los otros chicos al parecer no tenían intención de responder ya que simplemente la miraron con dolor- Si se van o se quedan me da igual, pero yo me voy, vámonos Christian.- mi sensor se activo al escuchar su nombre de mis labios, con pasos torpes y nerviosos me acerque a ella, pero en vez de eso Kay camino segura hasta mi tomo mi mano y salió de la habitación azotando la puerta a nuestras espaldas.

Ella no dijo nada, no se giro y mucho menos me dedico alguna mirada, simplemente subió las escaleras aun con mi mano entrelazada a la de ella y frunciendo el ceño. Juro que si no estuviéramos en esta situación tan... incomoda, me acercaría y haría que ese ceño dejara de estar fruncido. Ella soltó mi mano y entro a una de las puertas, no la seguí. Supuse que sería su habitación y que se iba a cambiar esa diminuta ropa que había olvidado... pero ahora que lo pienso, esa imagen de ella que vi hace rato no se ira de mi mente tan fácil... es más me acompañara en mis días de "sacudir a la flauta". Aunque suene bastante deprimente será así.

A los minutos ella salió con otra ropa y la mirada más tranquila, caminando de nuevo a mi dirección. Algo me demostró que no estaba bien... ¿Eres idiota o lo practicas Christian? Es obvio que está mal.- grito una voz en mi mente. Okey si soy un idiota, pero puedo equivocarme a veces subconsciente de mierda.- respondí molesto a la voz de mi mente. Deja de ser tan cabrón y ayudara... ella está mal.- regreso con su tono de reproche. Ya déjame en paz, esto es demasiado raro.- le zanje el tema mientras sacudía la cabeza. Regrese mi mirada a ella pero solo me esquivo. Bajamos rápido las escaleras y caminamos a la entrada, en la sala pude ver como los que casi me matan se encontraban sentados en la sala cabizbajos... De acuerdo, esto me hace sentir mal yo no quería causar daño a nadie. Pero joder desde cuando me importan los sentimientos de los demás, este no soy yo... maldita sea creo que me estoy ablandando y me gusta.

Salimos de la casa y nos montamos en mi querida Marilyn, maneje por las calles de la ciudad al principio sin dirección alguna ¿A dónde iríamos? Ella al parecer no tiene ánimos de nada y no la presionare no seré tan hijo de puta. Tal vez... si la llevo a mi lugar, puede que eso la haga feliz o la calme... espero que ayude. Maneje esta vez por la ruta que tan bien conocía sin problemas, a los 10 minutos ya estaba aparcando el auto en el mismo lugar de siempre y bajamos.

Ella quedo pasmada por unos segundos, a mí también me paso igual... es que la belleza de esa playa tan blanca y azul te atrapa, es demasiado perfecta. En realidad es al único lugar que voy cuando necesito pensar o que me dejen solo. Aquí puedo gritar, llorar y sufrir a mi manera sin que alguien me juzgue. Soy feliz, solo dios y las olas han presenciado todos mis sentimientos. Aquí grite como loco la primera vez que me enamore, aquí llore cuando termino mi relación, aquí maldecí todo lo existente en mi época de dolor, aquí solo soy yo mismo. 

Ella me saco de mis pensamientos cuando a pasos temblorosos se acerco a la orilla, la seguí tomando su paso y de un movimiento ambos nos sentamos en la suave arena. La brisa movía sus rubios cabellos los cuales casi se confundían con la arena y sus ojos miraban un punto en el mar. Kay se quito los zapatos y dejo que la refrescante agua mojara sus pies, yo también lo hubiese hecho pero preferí mejor estar así. Los minutos pasaron y el silencio aun nos calaba. 

-¿Es precioso no crees?- pregunte tratando de aligerar el ambiente, sus ojos me miraron y creí que me podía ahogar en ellos.

-Precioso.- concordó conmigo regresando su mirada al mar. Suspire de verdad que está mal y todo es mi culpa. 

-Oye… lamento lo de hace un rato, enserio no fue mi int…- intente buscar unas buenas disculpas pero todas sonaron ridículas, ella volvió su cuerpo a mí con una mueca extraña.

-No te disculpes, enserio Chris, tú no tienes nada de porque disculparte, todo la culpa es de los exagerados de mis amigos.- su tono fue duro al inicio pero fue descendiendo mediante sus palabras, se pudo ver con notabilidad como sus ojos destellaron tristemente en una fracción de segundo. 

-No, quería disculparme de otra cosa.- trate de cambiar todo, tal vez haciéndola sonreír al menos- Lamento haberte espiado, pero es que déjame decirte, tus pasos y movimientos son ignotizantes, ¿tú no eres… mmm… tu entiendes…- no sabía que decirle. Nunca, repito NUNCA en toda mi puta vida me había puesto nervioso por esa clase de conversación, siempre he sido seguro y lo que más me gusta es ver cómo se sonrojan ante aquello... pero el único que logro sonrojarse fui yo.

-Jajaja.- rió muy divertida. Okey, mi orgullo acaba de ser pisoteada... pero al menos la hice reír- No seas tonto… NO, no lo soy, aunque es muy divertido, mi hermano me lo prohibió rotundamente, eso es solo por diversión.- dio finalizado con una sonrisa y encogimiento de hombros. 

-Y ¿Por qué los tubos?- trate de sonar más inteligente. 

-Mi hermano es dueño de una cadena de Bares, muy famosos, que se encuentran alrededor de los Estados Unidos… y bueno a veces, las bailarinas no tienen donde practicar, así que lo hacen en esa habitación, no es todo el tiempo, una o dos veces al mes… entonces como mi hermano no le agrada que yo haga eso, ps lo hago en los momentos que el deja esa habitación sin llave o cuando el no está en casa…lo cual es a menudo.- comento algo desinteresada. Al parecer todo eso era muy común en su vida. Quede algo shokeado. ¡Oh mierda! ¿Me está hablando enserio? No sé porque repentinamente me siento emocionado. Soy un puto infeliz.

-¡Ah! Bueno déjame decirte que eres excelente.- termine con una brillante sonrisa. Esto de verdad sería interesante. 




Bueno chicas ando publicando temprano, porque al rato publicare otro capitulo de esta historia como recompensa por hacerlas esperar tanto... note que a varias les gusta así que no las haré esperar mucho, en fin nos vemos dentro de un ratico chaii :3

viernes, 25 de marzo de 2011

Uno y uno es igual a Tres


Capitulo 12: Mis mejores amigos

Sus radiantes ojos grises se hallaban a escasos centímetros de mi rostro, sus manos descansaban sobre mi pecho acariciándolo con la punta de las yemas, sus kilométricas y cremosas piernas enrolladas en mi cintura mientras la sostenía del trasero.

-Amo tu cabello.- menciono enredando una de sus manos en mi cabellera azabache. Reí con alegría.

-Yo amo todo de ti.- mi voz sonó sumamente empalagosa. Su risa cantarina inundo el lugar, llenando hasta lo más profundo de mi ser… es como música para mis oídos.

Me sonrió de medio lado, le regrese el gesto… aunque lo preferí de sus labios se veía súper sexy. Nuestras miradas se conectaron, entre ellas solo detallaba pasión, deseo, lujuria y de alguna forma… amor.

En realidad no se qué es lo que más amo de sus ojos, tal vez sea el color o los sentimientos que emite. No lo sé. Pero de lo que estoy seguro es que nunca me cansaría de verlos, ya que son míos. Porque sé que estos solo expresan todas esas emociones al verme.

Pose mi frente contra la de ella, sin apartar la mirada de esos ojos que una vez más y como siempre me sucumbía en un infinito abismo de suavidad que solo me llevaba a obsesionarme más con sus ojos cristalinos y vidriosos.

-Te amo, siempre lo he hecho Chris.-jamás la había escuchado tan sincera, sus ojos grises me miraban profundo y sentí su cuerpo estremecerse suavemente.

-Yo también te amo.- susurre delicadamente mientras subía una mano por sus costados hasta llegar a su nuca, la cual jale levemente para atraer sus labios a mi boca. Ese beso exigía todo de su cuerpo, cada centímetro dulce de sus labios y cada roce travieso de sus manos, hasta la minúscula partícula de su dulce lengua. Mi boca proclamaba su lugar acariciando sus labios, desesperados por obtenerlos y nunca dejarlos ir,  demandaba saborear sus carnosos labios y chuparlos, morderlos…sentirlos míos completamente sin tabús o reservas que impidieran hacer lo que deseaba con sus labios, y si pudiera ser, todo lo que deseaba hacer con su cuerpo.

Ella correspondía mi impaciencia con pasión, con sensualidad deliberada en cada movimiento destemplado de nuestros labios ansiosos por saciar la de sed de lujuria y amor que había irrumpido en cada célula de nuestros cuerpos.

Era una obsesión loca que arrastraba la sangre por todas las venas de mi cuerpo, una obsesión por ella que me quemaba por dentro y una obsesión que satisfacerla todo los días de mi vida, y si fuera posible, más allá de un fin incierto.

Su cuerpo irradiaba un calor que incendiaba mi cuerpo, mis manos ya no podían estar en un solo lugar y se movían siguiendo el camino delicado de sus curvas con morbosidad, queriendo agarrar todo lo prohibido, tomar posesión de su ser y hacerla mía cerrando el pacto de este amor que congelaba mis sentidos. Quería que ella, la dueña de mi corazón y alma, fuera la propietaria de mi cuerpo; obteniendo todo lo que soy de una vez.

Y justo cuando pensaba agarrar su feminidad se escucho una voz estridente rechinando sobre mi oído que llamaba mi nombre, gruñí y abrí los ojos enfurecido. ¡¡Fue todo un puto sueño!! Genial, ya me había puesto hasta tierno y todo cuando me lo vinieron a cagar.

-¿Qué quieres Phil?- le dije mirándolo con el entrecejo fruncido.

-Despertarte.-sonrió cínico y el muy cabrón se encogió de hombros.- Estabas en las nubes, ¿Qué, soñabas con chicas góticas en una orgia?

-Si no me hubieses despertado, probablemente.- mentí haciendo una mueca.

-¿Y qué hiciste ayer?-pregunto casualmente.

-Estar con una amiga.- le dije y me encogí los hombros restándole importancia, no quería que supiera de Kay por nada del mundo.

-¿Una amiga? ¿Rebecca la del tatuaje en el culo o Carolina la de tetas grandes?-inquirió, de repente interesado en el tema.

-No.-conteste socarrón.

-¿La emo que se corta los brazos? ¿María? ¿Rosaura? ¿Tifanie?

-No seas entrometido Phil.- le corte ya que no tenía intención de parar de adivinar y fracasar en el intento- Kay es mi asunto....- ¡Santa mierda! ¡Me cague yo mismo! ¿Podría ser más imbécil? No, bueno… apuesto a que si pero…. ¡carajo!

-¿Kay, quien es?-cuestiono, frunciendo el ceño de repente puesto que no la conocía.

-Ps una amiga, ¿no lo dije?- ironice, intentando esquivar el tema.

-Ujmm, ¿Cuál?

-Ay ahí una chica…-balbucee por un segundo sin saber que decir- ¿Por qué de repente te interesa tanto?¨

-¿Por qué quieres esconderla?- ¡Diablos, Phil era más astuto de lo que pensé! Oh, es entendible, ¿yo pensar?

-Es solo una amiga de un amigo... de Liam ¿lo recuerdas?- moví las manos dándole a mostrar que no tenía importancia Kay... suelo ser buen mentiroso. 

-Si claro, el infeliz que intento quitarme a una chica...- gruño entre dientes, me reí de su expresión.

-Y lo logro.- culmine para molestarlo.

-Sí, sí, si, como sea.- refuto apretando los dientes. Aun recuerdo perfectamente lo que ocurrió ese día. Estábamos en un bar tomando un par de cervezas como es costumbre, por supuesto éramos Phil, Ben y yo, charlando de cosas sin importancia y mirando quienes iban a ser nuestras conquistas esa noche... yo escogí una morena que ahora no recuerdo ni su rostro, Ben una alta rubia y plástica, por otro lado Phil escogió una chica pálida sumamente hermosa de larga cabellera negra. Estábamos listos nos acercamos y todo siguió normal esa noche, al rato Phil llego tan rojo como un tomate y literalmente echando humo por los oídos gritando como loco que nos fuéramos, no nos quiso explicar pero cuando vimos a la chica lo entendimos... se besaba con un castaño bastante alto y musculoso. Un golpe bajo en el orgullo de mi mejor amigo. Unas noches después lo conocí por casualidades de la vida y el resto lo conocen... bla, bla, bla, amigos y luego paso todo lo demás con Kay.

-Bueno da igual.- termine, gracias a mi táctica olvido el tema. Soy un maldito genio. 

-Chrissss.- escuche un chillido casi perforándome el oído proviniendo de algún lugar. Tal vez lo peor de eso, es que se dé quien pertenece la voz. Gire con una mueca de odio y una ceja alzada. Me pregunto ¿Qué querrá ahora esta perra? 

-Courtney.- escupí las palabras. Phil se rió por lo bajo sin pensar lo fulmine con la mirada. Ese bastardo. 

-¡Oh Chris corazón! que bello estas hoy... Da igual, quería preguntarte ¿Si te gustaría acompañarme a mi casa?- al terminar se mordió el labio y trato de mirarme con sensualidad. ¡¿Donde carajos hay una basura para vomitar cuando se necesita?!

-No, tengo planes.- conteste con simpleza girándome hacia Phil y restándole importancia a la zorra oxigenada de mi lado. 

-¿Seguro? La casa estará sola...- me incito. Bufe por lo bajo ¿Cuan más bajo quería caer ella enfrente de otras personas? 

-No.

-Pero Chris...

-Mira no sé cómo te hago entender. No. No iré contigo, no quiero y no me da la puta gana.- zanje el tema. Ahora creo que si me quitare a esta tipa.

-Eres un maldito Christian, no quiero que te me acerques.- grito con su asquerosa voz, girándose dramáticamente y andando con su porte patético. 

-No te preocupes por eso.- le grite, agitando una mano. Me reí, adoro joder a las zorras con las que alguna vez me acosté. 

Busque con la mirada a Phil y ¿Alguien quiere matarlo conmigo? Estoy seguro que se lo hubiese propuesto a Ben acepta gustoso. El muy maldito de Phil revisaba feliz mi celular ¿Que estará buscando? ¡Oh santa mierda! KAY. 

-¿Qué haces enfermo?- grite con rabia, intentando arrebatarle mi celular el idiota este tiene mejores reflejos que yo. 

-Tienes dos opciones amigo mío... La primera, me cuentas de la tal "Kay" y todo va por la paz sin golpes ni problemas, todos somos felices... o La segunda, la llamo y le pregunto todo lo que me pase por la mente. Escoge la que desees.- movió las manos a la derecha ofreciéndome sentar. ¡Lo matare! ¿Por qué le importa tanto Kay? ¡Ella es MÍA!

-De acuerdo. Pero date por muerto Miller.- lo tome de la camisa y lo alce unos centímetros del suelo. El me siguió mirando divertido con una gran sonrisa dibujada en su rostro. 

-Adelante te escucho.

-Antes que nada, te lo advierto esta absolutamente PROHIBIDA.- remarque cada palabra mirándolo con fijeza.

-Sí, si aja.

-Te lo advierto Miller, se cómo puedo hacerte sufrir o algo peor así que mucho cuidado... ella es MÍA.- me gusta como suena "M I A" 

-¡Oh así que tuya! Esto está más interesante, a ver empieza.- incito empujándome. 

-Si bueno, veras...- tome aire con pesadez. ¡No puedo creer que le este contando sobre ella! 

-Bastardos.- de la nada llego Ben abalanzándose sobre Phil, de verdad que el maldito me espanto. Aproveche el espanto de mi amigo y tome mi celular a la carrera. 

-¡Coño Ben mira lo que haces! Ahora no tengo como demonios chantajear a Andrew.- regaño el rubio a Ben con molestia golpeándolo de un puñetazo en el brazo. Mi rabia hirvió. 

-¡MALDITA SEA PHILLIEP! NO ME LLAMES ASÍ.- rugí en su rostro, apretando los puños en un intento de no golpearlo hasta dejarlo inconsciente.

-¡No me llames así Christian!- dijo un poco más serio, clavándome sus ojos almendra.

-Chicos cálmense... ¿Qué ocurre?- pregunto un ya alarmado Ben.

-Nada.- contestamos mi mejor amigo y yo a unisono. El ambiente se relajo un poco.

-Bueno me tengo que ir.- corte un poco más calmado. Phil me dedico una mirada de advertencia como diciéndome "Luego hablamos", chocamos nuestros puños. Ben me dio un fuerte golpe en el hombro de despedida y sin más me aleje a mi auto... en dirección a casa de Kay. 



Holii a todas :D Se que dije que postearia y aqui toy... no pudo ser antes porque de verdad esta fue la semana mas ocupada que tuve desde hace... MESES, pero bueno sinceramente esta es una historia que AMO creanme si la leen y no entienden a MI me paso igual u_u ya se imaginaran cuanto tiempo estuve sin leerla y escribirla... pero bueh algo es algo, espero les guste. Les diria comenten pero es su decision igual porfa haganlo xd Las quiero a todas :3 Chaii