lunes, 27 de septiembre de 2010

Regalo OS:La Princesa de Hielo



Caminaba haciendo resonar sus tacones aguja negros, con la cabeza en alto y contoneando sus caderas de lado a lado, miraba a todas las personas por entre sus gafas oscuras y siempre sobre el hombre… demostrándole que todo ser que no sea ella es inferior… que ella es mas importante que los demás, a demás que le daba excelente uso a su nombre, ya que actuaba como tal y cual es ese: La Princesa de hielo.

Fría, malvada, sin sentimientos, dura como el hielo y endemoniadamente hermosa… así es ella, Hillary Meison, una chica que no dudaría en abandonar a su mejor amiga en las peores circunstancias, que no le importa herir los sentimientos de nadie, que hasta pudiera ver muriendo o sufriendo un animal indefenso y ella solo reiría o ignoraría siguiendo su camino. A poco no le queda el nombre.

La gente se abría paso dejando libre el camino, para que la princesa caminara por aquel. Ella ni siquiera agradecía aquel gesto, simplemente hacia muecas de asco al ver a los demás y mirarlos con superioridad, como todas las mañanas.

-Hola Hill.- grito emocionada Tiffany, la seguidora #1 de La princesa de Hielo. Tiff es una de esas chicas sin personalidad que prefieren seguir a la más popular antes de ser una común. No es fea simplemente es muy plástica, un largo cabello castaño y ondulado del mismo estilo y corte que el de Hillary, unos grandes ojos almendrados, delgada, trigueña y alto.

-Hola.- respondió Hillary con cierta amargura. El ultimo mes que paso no había sido el mejor para la chica.

Alto, de tez pálida, cabello castaño casi rubio liso cubriéndolo la frente, ojos azul de un zafiro tan intensos que son capaz de leer tu alma con solo una mirada, rasgos perfectos, fi nos pero varoniles, cuerpo esculpido, musculoso pero no en exceso… Jackson, el chico más deseado de todo el instituto.

Jackson solo llevaba tres semanas casi cuatro estudiando en aquel instituto y con eso un vuelco en la vida de ambos chicos. El chico de cabellos rubios siempre había acostumbrado a ser invisible ante los demás, pasar desapercibido y no tener muchos amigos, pero desde que estaba ahí, todas las chicas la acosaban, nadie lo dejaba solo y tenía una rivalidad a muerte con la princesa, cosa que no quería pero cada vez que trataba de enmendarlo lo arruinaba mas y no sabia porque. Por su parte Hillary la llegada del solo sirvió para derrumbar poco a poco lo que había construido en su vida, aquella pared de insensibilidad hacia las personas y no sentir ninguna emoción o sentimiento ¿Cómo lo hizo? Recordando aquel horrible acontecimiento que hizo cambiar su vida.

Hillary no fue todo el tiempo una Princesa de Hielo, ella era dulce e inocente, le gustaba ir a la playa y adoraba el agua, hacia surfing, le gustaba pintar y tomar fotografías, tenía un estilo muy hippie. Era una chica feliz y no le importaba que algo malo pasara porque sabia que algo bueno llegaría, al tiempo su vida se lleno mas al conocer a Luciano, hermoso en todos sus aspectos, tenia un rostro y cuerpo de Dios Griego, un hermoso cabello rubio, unos grandes ojos negros tan vacios como la oscuridad… El era todo el mundo de la chica, siempre estaban juntos, se besaban cada vez que podían, prácticamente expulsaban amor. Pero no todo duro para siempre, a ella le tomo un poco mas de tiempo para notal que el siempre la estuvo engañando con su ex mejor amiga…esa fue como la decepción mas grande su mundo, la llevo al otro lado, hizo cambiar su manera de ver el mundo, la transformo en lo que es hoy en día una hermosa y dura Princesa de Hielo.

Y se preguntaran ¿Qué tiene que ver en esto Jackson? Bastante obvio, Jackson le recuerda demasiado a su antiguo amor. Jackson siempre trata de conversar con ella, la mira todo el tiempo de una manera especial, trata de aunque sea tocar ligeramente su piel haciéndola sentir millones de corrientes por todo el cuerpo, se comporta como un caballero con ella, le abre la puerta, la ayuda con sus libros, guarda su asiento… Hace hasta lo imposible para estar con ella. Todo eso hace que Hillary se sienta confundida y asquerosamente dolida en su interior, cree que en cualquier momento se romperá y no podrá más, por eso su actitud tan amargada y prepotente más fuerte de lo usual.

-Hola Princesa.- susurro alguien en el oído de la chica, ella reconoció la voz al instante y se giro alarmada. Jackson estaba mas hermoso de lo usual, su cabellera rubia tapando ligeramente los perfectos ojos azul zafiro tan profundos y hermosos como el mar, una sonrisa reluciente adornando su rostro, llevaba una camisa azul con los tres primeros botones abiertos dejando ver un poco de su escultural torso, unos jeans y las típicas converses. Ella se debatía mentalmente de saber si la palabra hermoso lo quedaba corto y obviamente si.

-¿Qué quieres?- pregunto la chica sin expresión alguna. El sonreía no podía dejar de pensar en lo que le diría.

-Podemos hablar un segundo…-la miro directamente a los ojos, perdiéndose en sus perfectos ojos verde musgo.

-Ya paso un segundo, si eso es todo lo que quieres…Adiós.- alzo una ceja y agito la mano restándole importancia, se giro para marcharse. Pero el no iba a permitírselo, ya estaba muy cansado de esa actitud. La tomo de la mano y la arrastro hasta el primer salón vacio que encontró. La chica no sabia que hacer, su corazón latía desbocado y la respiración se le había tornado irregular, estaba demasiado nerviosa… no sabia que hacer, si empujarlo y marcharse o dejarse llevar, pero no pudo terminar de pensar, porque cuando volvió a la realidad ya el cerraba con seguro la puerta.

-Como dije podemos hablar.- su tono sonaba duro pero sin perder aquella nota aterciopelada. Hill solo sentía como su corazón casi salía de su pecho y el nudo en la garganta impidiéndole hablar, así que solo asintió- Hillary se que esto te desconcertara o me creerás un loco psico- acosador pero es que…

-Dilo de una vez.- grito ella ya nerviosa, odia la presión.

-Pero deja que acabe, arruinas el momento.

-Claro que lo arruino si te tardas tanto…

-Me dejaras acabar.

-Estoy esperando desde hace media hora Jackson

-Hillary déjame terminar por favor.

-Te puedes apresurar no tengo todo tu tiempo, sabes, tengo una agen…-pero no pudo acabar ya que el la tomo de la cintura y la estampo contra la pared, acercándose peligrosamente a sus labios. Ella lejos de querer alejarse quedo como estatua.

-TE AMO.- le grito el chico a la princesa de hielo, sin dejar nada por dentro. Su tono fue fuerte, decidido, dulce y desbordando de amor. Jackson ya no se lo podía ocultar mas, cada vez que la miraba que sus ojos quedaban posados en los de ella, daban ganas de gritarle al mundo lo mucho que la ama, tomar su mano, acariciar su perfecto rostro de muñequita y besarla como nunca.

Ella no sabia que decir o hacer, solo se le quedo mirando anodada y con los labios ligeramente abiertos. Le había dicho que la ama y tal vez lo que mas le asusta de todo esto es que ella también a el… pero no ella es La Princesa de Hielo y no puede sentir nada por nadie… o tal vez si.

El aprovecho la situación de que ella no estaba en sus cinco sentidos, así que sin mas unió sus labios con los de ella, en un férvido y ansiando beso. Sus labios se amoldaban perfectamente a los del otro, los de ella tenían un toque de sorpresa, dulces y suaves, los de el exudaban ansias, deseo y amor. Sus lenguas jugaban una con la otra, explorando, conociéndose, entregándose la una a la otra. Sus labios eran tan dulces que parecían hechos de caramelo. Ella no supo como pero de un momento a otro llego a la realidad. Abrió los ojos de un golpe y empujo todo lo que se permitió su fuerza, alejándolo de ella.

-No…no…no puedo…no.- Hillary no decía nada coherente, tampoco podía, estaba aun invadida por el shock. No se movía, solo miraba los hermosos ojos azules de el… fue lo peor que pudo hacer, ya que solo le recordó a los ojos de Luciano. Jackson no sabia que pensar, estaba confundido, no entendía si es que había echo algo mal o ella no quería… pero cuando vio que aquellos grandes y únicos ojos verdes se llenaron de lagrimas, ahí se sintió como la mierda y no hacia nada mas que recriminarse…eres un maldito Jackson como la pudiste haber herido eres un desgraciado.

-Lo lamente yo…- pero no termino con su disculpa, ya que ella se había ido, como pudo corrió por los pasillos vacios, las piernas a pesar de que le temblaban y sentía que en cualquier momento le fallarían…siguió corriendo. Jackson quedo por unos minutos en shock, no sabia que hacer… ya luego de unos minutos, aunque fue idiota esperar la siguió a ciegas prácticamente, ya que no la veía por ninguno de los pasillos. Así que solo se dirigió al único lugar donde creyó que podía estar.

Hillary no lo podía creer, le parecía todo esto demasiado irreal. Luego de que ella juro por todo que nunca más se enamoraría, que seria tan fría como un iceberg… todo se destruyo y se vino abajo. Y tal vez quería dejarlo entrar a su corazón, pero algo se lo impedía… no sabia si era sus recuerdos… peor algo si estaba claro esa barrera en cualquier momento caería, haciéndola hundirse en una depresión. Y ella no quiere eso, no se lo puede permitir… que hay de todas de esas personas que menos precio, pero…y ¿Jackson?

Lloro más fuerte al pensar en aquel. Se hallaba sentada en una de las esquinas de aquella pequeña casita de árbol, donde había pasado toda su infancia, jugaba, soñaba, a veces hasta acampaba, ese era su lugar favorito en todo el mundo. Nadie sabia de ese el…salvo una persona.

Jackson subió con agilildes las escales, hasta que por fin llego a el lugar que tenia pensado donde estaría ella. Observo cada una de las esquinas y la hayo. Estaba sentada con la cabeza entre las rodillas, haciendo que sus largos cabellos morenos cayeran a los lados de su cuerpo, su piel pálida resaltaba al lado de tanto color marrón, su pequeño cuerpo esbelto echo prácticamente bola… y sin poder ver aquellos ojos verdes destellantes que tanto ama.

No resistió verla así, se acerco lentamente, para luego tomarla de los hombros y levantarla, paso sus brazos por alrededor del cuerpo de ella y la abrazo con fuerza. Ella se sobresalto, pero al oler su fragancia se calmo. Le correspondió, ocultando su rostro en el pecho de el, por su parte Jackson descanso su mejilla en la cabellera de Hill, inundándose de su aroma dulce. Estuvieron un largo rato así, ambos con los corazones desbocados, respiraciones forzadas y llorando tal como nunca lo habían hecho. El lloraba porque sentía que todo ese sufrimiento que la atacaba es culpa de el, no podía permitirse herir a la persona que mas ha amado. Y ella lloraba porque su barrera había caído y no se podía engañar más.

-Lo lamento…- susurro ella al cabo de un rato, que ambos ya estaban estables. Hillary se separo ligeramente de el y lo mire a los ojos. Ambos aun tenían los ojos inundados de pequeñas e intrusas lágrimas. Ella paso su mano suavemente por el rostro de el, limpiando tales, el imito su gesto pero con los labios, rozando aquellas perladas de pecas y rosáceas mejillas.

-Me lo puedes decir…puedes confiar en mi.- Jackson sonrió de lado. Ella asintió e hizo un amago de sonrisa. Le conto la verdad sin ninguna pausa, todo lo que ocurrió con Luciano y el porque de su actitud- Guao no lo sabia.- la miro con los ojos muy abiertos, el nunca se imagino todo lo que sufrió y la verdad es que ya no dejara que lo haga mas.

-Si bueno no es que me guste mucho recordarlo…

-Pero sabes algo, no dejare que eso te vuelva a ocurrir, mas nunca me oyes…No, no lo permitiré, eres demasiado importante para mi, nunca dejaría que alguien lo intentara y menos yo…te amo demasiado como para hacerlo… pero por favor dame una oportunidad….te lo prometo, no te lo juro… por favor princesita.- una lagrima corrió por la mejilla del joven, ella no espero mas y la limpio con un dedo. Tal vez si podría… Hillary sonrió.

-Con una condición.- levanto su dedo índice.

-¿Qué? Lo que sea…lo hare

-Más nunca me vuelvas a llamar princesa

-¿Por qué no?

-Porque te amo demasiado, me importas mucho y nunca te haría daño…Porque mas nunca seré una Princesa de Hielo.- asintió. El suspiro aliviado, había pensado lo peor.

-De acuerdo todo lo que sea por mi prin… lo siento.

-No, no importa. Llámame así.

-No era que no querías, que te llamara princesa.- sonó desconcertado, ahora si estaba confundido. Ella rió.

-Es cierto, pero yo quiero ser tu princesa… no la princesa de hielo.

-Te amo mi Princesa.- aclaro tomando el rostro de Hill. Besando de nuevo sus labios, con delicadeza, dulzura, pero sobre todo amor. Y así de esa manera fue que inicio una nueva etapa para la ex Princesa de Hielo y el chico timido.

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Buenas(:
como estan?
espero que bn
bueno que les puede decir
aun sigo sin saber cuando publicare ._.
este OS fue porque una amiga me lo pidio y no se me inspire o:
pero espero pronto escribir cap de Secreto entre Amigos
lo que pasa es que ahorita ando con un OS un poco larga pa un concurso
asi que como dije no prometo nada XD
pero de que pronto publico lo hare
buenoo Hill :B espero te haya gustado este OS
a mi me encato *-*
un poco empalagozon XD pero asi es JACKSON <3
hay que amarlo asi :D TEAM JACKSON <3
bueno comenten quiero saber que opinan con este OS
bueno bye se me cuidan besos!

PD: COMENTENNNNNNNNNNN (:

3 comentarios:

Viviendo la realidad de un sueño dijo...

AHHHHHHHHHHHHHHHH
se llama igual que yo:$
y el se llama igual que él :$
Ah cierto, somos nosotros*-*
AAAHAHAHAAA
QUE BEEEEEEEEEEEEEEEEEELLO*-*
Ese es mi Jackson, oh siii lml
siempre tan bello, a que si?*-+
jajajja

G R A C I A S [corazon que me dio flojera pegar]

Que hermososososososoos [corazon]

lo ame:$
aajjaajaja
unbesoo.

Monik dijo...

<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3!!!!!!!!!!!! lo AME!!!!! :D

Melena de León dijo...

Esta bueno! me gusta como escribís! me encanto en serio, te invito a pasarte por mi blog que hace poco lo inicie, Saludos!